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September 24, 2016

Moscú, Irkutsk y Vladivostok

Moscú

Moscovitas pescando.

Moscovitas pescando en el estanque del parque tras el Convento Novodévichi (Новодевичий монасты́рь). (2016/08/14)


Universidad Lomonosov.

Edificio principal de la Universidad Estatal M.V. Lomonosov de Moscú. Una de las siete hermanitas, rascacielos construidos durante el periodo stalinista. (2016/08/14)


Moscow-City (ММДЦ)

Centro Internacional de Negocios de Moscú o la Moscow-City (ММДЦ). (2016/08/14)


Parque de la Victoria en Moscú.

Parque de la Victoria en el Museo de la Gran Guerra Patriótica, mostrando la base del obelisco con la estatua de San Jorge matando al dragón. Al fondo está el edificio princiapl de la Universidad de Lomonosov. (2016/08/14)


Casa Blanca Rusa (Белый Дом).

Casa Blanca Rusa (Белый Дом). Edificio bombardeado por el Ejército leal a Boris Yieltsin, el 4 de octubre del 1993, concluyendo su golpe de Estado de corte neoliberal, con en beneplácito de Europa y E.E.U.U.. Atrás está el Edificio de la plaza Kudrinskaya. (2016/08/14)



Fotógrafa en la Plaza de la Revolución.

Fotógrafa en la Plaza de la Revolución. (2016/08/14)


Catedral de San Basilio.

La famosa Catedral de San Basilio en la Plaza Roja. (2016/08/14)


Metro de Moscú.

Iconografía de obreras soviéticas construyendo tractores. Expuesta en una estación del metro de Moscú. (2016/08/15)


Moscovita esperando el metro.

Moscovita esperando el metro. (2016/08/15)


Estación Komsomólskaya.

Estación Komsomólskaya del metro de Moscú. (2016/08/15)


Irkutsk

Río Angará.

Río Angará desde la plaza Alejandro III, con vista al puente Glazkovskiy. (2016/08/16)


Pescadores a la orilla del río Angará.

Pescadores a la orilla del río Angará. (2016/08/16)


Estatua a Alexander Kolchak.

Estatua a Alexander Kolchak. Militar, explorador y líder de "los blancos", bando contra-revolucionario durante la Guerra Civil Rusa. El monumento es muestra del esfuerzo, del gobierno ruso, por restituir la imagen imperial zarista. (2016/08/16)


Casa de madera restaurada.

Casa de madera restaurada, típica de Siberia. (2016/08/16)


Plaza Kirov.

Verano, un martes por la tarde, en la plaza Kirov. (2016/08/16)


Transporte público.

Transporte público en Irkutsk. (2016/08/16)


Monumento a Lenin.

Monumento a Lenin. (2016/08/16)


STOP.

Alto. Es la misma palabra "stop" pero en cirílico. (2016/08/16)


Calle Karl Marx.

Calle Karl Marx. (2016/08/16)


Estatua en la plaza del Circo de Irkustk.

Estatua en la plaza del Circo de Irkustk. (2016/08/16)


Atardecer sobre Irkutsk.

Atardecer sobre Irkutsk. (2016/08/16)


Monumento a Yuri Gagarin.

Monumento al cosmonauta soviético Yuri Gagarin. (2016/08/16)


Samovar en el museo Talzy.

Samovar dentro de una cabaña del museo Arquitectónico-Etnográfico Taltsy (2016/08/17)


Listvyanka

Aldea allende al Baikal.

Aldea a orillas del Baikal. (2016/08/17)


Mochileras francesas desayunando a orillas del Baikal.

Mochileras francesas desayunando allende al Baikal. (2016/08/17)


Playa de Listvyanka.

Playa de Listvyanka. (2016/08/17)


Pony, ciervo y chica aburrida.

Pony, ciervo y chica aburrida. (2016/08/17)


Ropa secándose al sol.

Ropa secándose al sol. (2016/08/17)


Vladivostok

Boda.

Boda afuera del hotel. (2016/08/20)


Monumento a los combatientes por el poder soviético.

Monumento a los combatientes por el poder soviético, en la plaza central, durante una tarde de lluvia intensa. (2016/08/21)


Túnel que da a la calle Almirante Fokin.

Túnel que da a la calle peatonal Almirante Fokin. (2016/08/21)


Niña portera de la Catedral de la Intercesión.

Niña portera de la Catedral de la Intercesión, dentro del parque Pokrovsky, mientras llueve a cántaros. (2016/08/21)


Moskvitch 412.

Un Moskvitch 412. (2016/08/21)


Cañones.

Cañones en la antigua fortaleza de la Isla Russki. (2016/08/21)


Lenin en Vladivostok señalando hacia Japón.

Monumento a Lenin, frente a la estación de trenes de Vladivostok, señalando hacia Japón. (2016/08/21)


Candados de amor.

Candados con fatuas promesas de amor, en el mirador de Vladivostok. (2016/08/26)


Novia en el mirador de Vladivostok.

Novia, en el mirador de Vladivostok, posando para sus fotos de boda. (2016/08/26)


Puente del Cuerno de Oro.

Puerto de Vladivostok y vista al puente del Cuerno de Oro (2016/08/26)


Playa cerca de Sportivnaya Gavan.

Playa cercana a Sportivnaya Gavan. (2016/08/26)

September 18, 2016

Artesanos de la escritura

En estos días terminé dos libros fabulosos. Ambos nos hablan, desde lugares distintos, sobre el amor a la literatura y la tarea del escritor.

El primero que leí fue Sobre la escritura. F. Scott Fitzgerald. Es un compendio de fragmentos escritos por F. Scott Fitzgerald, encontrados en sus cartas, ensayos, cuentos y novelas, cuyo antólogo fue Larry W. Phillips, donde Fitzgerald habla del trabajo del escritor, de su carácter, técnica, en última instancia, de la vida de un escritor.

Creo que fue en entre mis nueve y diez años, cuando sentí el deseo de escribir, de ser escritor. Ese verano, mi madre nos mandó, a mi hermano y a mi, a una escuela de deportes, organizado por el gobierno municipal. Yo me fugaba continuamente para quedarme a pasear por los jardines de la Ciudad Deportiva, e imaginarme escritor y que debía que terminar un libro fundamental para mi obra. Sin embargo, la adolescencia y el golpe de la realidad económica, trocaron mis intereses por los de la ciencia y la ingeniería (además, tenía pocas complicaciones con las matemáticas). Otro factor de peso en mi deriva vocacional, fue la carencia de un modelo a imitar, no conocía a ningún escritor, ni mucho menos uno que me cogiera bajo su tutela.

En pocas palabras, desconocía la naturaleza del trabajo de un escritor. Por tanto, mi aproximación siempre fue lúdica, espontánea y un tanto infantil. No fue hasta regresando de la maestría, cuando comencé a atender un taller literario, imitando a mi hermano, quien lo descubrió.

El proceso continúa hasta ahora, habiendo pasado por varios talleres y escritores. En los últimos años he trabajado bajo la dirección de Dores Tembrás, con quien la procura literaria, mayoritariamente poética, ha sido entusiasta y sumamente retadora.

Es entonces, a lo largo de estos años, en los que he tenido un atisbo de la labor dentro de la creación literaria. Su exigencia y sacrificio. Y de esto nos habla Fitzgerald.

En sintonía con lo anterior, cito el fragmento de un fragmento:

No es fácil empezar a escribir poesía sin la ayuda de nadie. Al principio te tiene que guiar alguien tan entusiasta como experto. [..]

—Carta a Frances Scott Fitzgerald, 1940 Letters pp. 105-106

Me ha gustado, por citar algo más, su devoción por el pensamiento dialéctico, aunque no lo nombre así;

La señal de una inteligencia de primer orden es la capacidad de mantener dos ideas opuestas a la vez sin dejar de funcionar.

The Crack-up, p. 69

Luego leí una obra que me ha dejado pasmado. Me ha golpeado y dejado tendido en el suelo: Goethe en Dachau, de Nico Rost.

Lo compré por recomendación del Agente Burgués, y me alegro mucho de haberlo hecho.

La joven editorial, Contraescritura, que tradujo y editó la obra, sacó este vídeo promocional que no tiene desperdicio:

¿Qué puedo decir de esta obra? Lo trivial, siempre lo trivial, el poso no es asequible sin esfuerzo.

Nico Rost fue un intelectual neerlandés que, por su labor antifascista, fue apresado por los nazis, y pasó por diferentes campos de concentración. El último de ellos, Dachau, en las cercanías de Munich, cuando comenzó a llevar este diario, hasta que finalmente fue liberado, cuando las tropas de los E.E.U.U. tomaron el campo.

Lo que hace a este trabajo especial es que, a diferencia de otros diarios llevados por presos, aquí, Rost, evita, en medida de lo posible, hablar de la vida cotidiana dentro del campo, y se limita a describir sus actividades literarias, sus encuentros con otros intelectuales, ¡organizaban seminarios sobre autores que dominaban! La frase más célebre del libro es:

Vitamina L (literatura) y F (futuro) me parecen las mejores provisiones.

—Nico Rost. Goethe en Dachau.

Hablando con J., me preguntó si sería la parte real de la película La vita è bella, lo que niego rotundamente, aunque es una consideración interesante. La película de Benigni parte de una premisa post-moderna: uno puede crear una realidad alterna, subjetiva, pero no menos real que la objetiva, con únicamente el poder de la auto-determinación. Y esto no es así con este diario. Rost no pretende la idiotez de crear una realidad alterna a la objetiva, que él conoce y reconoce; no puede ignorar la existencia de la pulgas, que transmiten la tifus; el hambre, los trabajos forzados que termina matando a sus amigos, el dolor y las enfermedades con la que lidia, día a día, en la enfermería, donde trabaja. Pero esa terrible realidad no le niega la libertad de abrir un espacio para poner su mente en propósitos más elevados y puros, como lo es su pasión por la literatura.

Esta pasión lo lleva a evitar los típicos escollos de las mentes mezquinas como el chauvinismo, el racismo, las falsas esperanzas.

También, me parece, que esto entronca con lo que esgrime Viktor Frankl, igualmente preso en Dachau: "cuando se tiene un porqué, casi siempre se encuentra un cómo". El porqué de Rost es la literatura. Él siempre esta escribiendo sus planes de investigación para cuando termine la guerra, aunque nunca asume una fecha concreta para ello.

Sí, Goethe en Dachau es un libro necesario en esta época de miseria intelectual.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)
  7. La madre. Máximo Gorki (07/03/2016 - 07/17/2016)
  8. O pouso do fume. Dores Tembrás (07/17/2016 - 07/21/2016)
  9. A distancia do tambor. Eva Veiga (07/21/2016 - 07/28/2016)
  10. La Comuna de París. Historia y recuerdos. Louise Michel (07/24/2016 - 08/12/2016)
  11. First love and other novellas. Samuel Beckett (08/12/2016 - 08/20/2016)
  12. La apariencia de las cosas. Ensayos y artículos escogidos. John Berger (08/20/2016 - 08/31/2016)
  13. Sobre la escritura - F. Scott Fitzgerald. Larry W. Phillips. (08/31/2016 - 09/02/2016)
  14. Goethe en Dachau. Nico Rost (09/02/2016 - 09/17/2016)

September 13, 2016

Transiberiano: notas de viaje

Entre el 17 y 20 de agosto pasado viajé de Иркутск (Irkutsk) a Владивосток (Vladivostok) en el tren Transiberiano.

En este texto intento reproducir y extender mis escasas notas de viaje, para que sean comprensibles, junto con algunas de las fotografías que tomé. Permítanme también advertirles, como dicen los británicos, "take them with grain of salt".

Rutas del los trenes Transiberianos.

Rutas del los trenes Transiberianos. (original)

17/08/2016

He tenido que poner el huso horario de Irkutsk manualmente en mi móvil, mi único reloj. La red de celular reporta la hora de Moscú. Hay una hora de diferencia entre Irkutsk y Moscú. Dicen que el tren Transiberiano también lleva la hora de Moscú y cada uno lleva su aritmética para saber la hora local.

Me he dado cuenta que en las ciudades rusas, al menos en Moscú e Irkutsk, están renombrando calles, como en España, con la Ley de la Memoria Histórica, pero en Rusia en clave reaccionaria: eliminando los nombres soviéticos y poniendo nombres del antiguo imperio zarista.

Estación de trenes de Иркутск (Irkutsk)

Estación de trenes de Иркутск (Irkutsk) (2016/08/17)

Cenamos en la estación de Irkutsk. Olga, nuestra guía, pudo explicar que soy vegetariano a los del restorán de la estación, y me sirvieron tomate rebanado, en lugar de la carne asada que recibieron los demás. No lo veo mal.

Al entrar al restorán, vi a un enorme ruso comer solo en una mesa, con una botella de cerveza de un litro frente a él. Se me antojó la cerveza. Cuando nos sentamos a comer, ya con nuestro plato servido, vi al mismo ruso frente a mi, intentando preguntarme algo. No comprendí lo que intentó decirme y Olga, simplemente, lo ignoró. Finalmente entendí una palabra: "from" en inglés, y contesté con alegría, "¡México!". Se marchó entonces para luego regresar con una botella de cerveza que me entregó sonriente, ante la mirada estupefacta de mis compañeros de viaje, y se volvió a retirar. Cuando llevaba medio plato de ensalada terminado, vuelvo a ver al ruso enfrente, esta vez con un billete de cien rublos en la mano. "You!" balbuceó mientras me señalaba. Esto es ridículo, pensé y miré a Olga, rogándole que me explicara lo que sucedía. Se limitó a decir "Está loco o borracho". Intentando terminar aquella escena, evitando ser grosero, le agradecí cogiendo el billete y lo dejé sobre la mesa. Pero regresó, ahora con monedas, doce rublos, que apiló junto al billete. Volví a mirar a Olga, quién solamente se encogió de hombros. Al final el hombre se marchó de una vez por todas y terminé la cerveza, tranquilo y agradecido. Le dejé los ciento doce rublos a Olga.

Cerveza regalada en la estación de Иркутск (Irkutsk)

Cerveza que me regalaron en la estación de Иркутск (Irkutsk) (2016/08/17)

Después de cenar, Olga nos repartió los billetes del tren. Son bonitos. Olga, cuando me entregó mi billete, me dijo que iría en un vagón de segunda clase (Kupe), y que compartiría el camarote con tres personas más, una de ellas sería X.. Las cuatro señoras catalanas compartirán un camarote entre ellas. El resto de los compañeros de viaje irán en vagones de primera clase (SV), donde sólo hay dos camastros por camarote.

Billete del Transiberiano.

Billete del Transiberiano (2016/08/17)

Al abordar al tren, las provodnitsas (проводница) son muy minuciosas revisando los billetes. Comparan, letra a letra, los nombres del billete con los del pasaporte; constatan, con prolijo, que subes en el vagón indicado, que es su vagón, ya que las provodnitsas son sus gobernadoras plenipotenciarias. De manera similar ocurre con los agentes de migración en los aeropuertos: jamás me había demorado tanto, en silencio, frente a un agente de migración, como en el aeropuerto de Moscú. Se esmeran en la revisión de documentos en Rusia.

Abordando el tren.

La provodnitsa revisando los billetes al abordar el tren (2016/08/17)

Al subir al vagón número nueve, busqué con entusiasmo mi camarote asignado, para tomar posesión de mi camastro.

Camarote.

Camarote y X. (2016/08/17)

Mi primer noche en el Transiberiano, rumbo a Владивосто́к (Vladivostok). La dermatitis atópica me ha invadido. Apareció antes de venir, ahora hasta me ha salido en la espalda y en una rodilla. Espero que no me fastidie el viaje.

Hay un chico ruso en el camastro superior al mio. Dice que también va a Vladivostok. Es fuerte y ágil: sube a su camastro sólo impulsándose con sus brazos.

A un lado de mi camastro está el de X., quien me acaba de contar algunas de sus batallitas durante la España franquista, su colegio y la mili. Me quedo con una anécdota: tuvo que regresar de París, donde estudiaba, para hacer la mili, de lo contrario no se le permitiría la entrada a España durante un porrón de años. Por medio de un enchufe se le emplazó en Galicia, como mecanógrafo. En una ocasión, el hijo de un militar de alto rango, en un accidente de cacería, le sacó el ojo a otro recluta. Le dictaron a X. el parte médico: "En una maniobra militar, el recluta Fulanito, fue herido.". A lo que X. replicó "¡Pero mi teniente, así no fue!". Le contesta su superior, en gallego: "Cala a boca, chaval, cala a boca e deixa xirar o mundo". La frase reverbera en mi.

Lo primero que atrapó mi atención, después de haberme instalado en el camarote, es el самовар (samovar) del vagón. La lectura de la novela La Madre, de Maximo Gorki, me descubrió al samovar como el centro gravitatorio de la vida en el hogar durante la Rusia zarista. En el vagón del Transiberiano no puede faltar un samovar. Hay agua caliente, gratis, durante todo el viaje. Pero yo esperaba ver un samovar estilizado y elegante. Nada de eso. El samovar del vagón parece integrado al tren, como un componente mecánico indispensable para el funcionamiento del vagón. Jamás habría sabido que se trataba de un samovar si no hubiera visto a otros llenar sus vasos de té allí.

El samovar del vagón.

Samovar (2016/08/18)

En la estación de Улан-Удэ (Ulan-Ude) sube el cuarto pasajero del camarote. Otro joven ruso que toma posesión del camastro arriba del de X.. Ninguno de los dos rusos habla inglés, así que la conversación es prácticamente nula, a excepción de amables palabras sueltas, entre ruso e inglés. Dependemos del lenguaje de los gestos.

Pienso en la jornada que termina. Visitamos el Baikal hoy. Un inmenso lago transparente, lo opuesto al lago Ness, que completamente oscuro, el cual visité el año pasado, por las mismas fechas. Ambos lagos son considerados como las reservas más grandes de agua dulce del planeta. En el lago Baikal hay focas, mientras que en el Ness, Nessie.

El árbol más común en Siberia es el abedul, así lo demuestra el paisaje que se despliega constantemente ante nosotros. La madera del abedul es blanca e impermeable, y ha significado la salvación de los siberianos, quienes lo utilizan para prácticamente todo, desde muebles hasta ropas y utensilios.

La puerta del camarote desde mi camastro.

La puerta del camarote desde mi camastro (2016/08/17)

Imagino que estoy haciendo parte del mismo viaje que hizo Kurt Gödel, escapando de los nazis. Pero me censuro, mi experiencia no tiene nada que ver, ni remotamente, con la suya: no escapo de nadie, sólo hago un tramo y tengo a mi disposición miles de avances tecnológicos. No, no es el mismo viaje.

En la víspera, junto con cajas de fideos instantáneos, manzanas y mandarinas, compré una caja té. Acabo de descubrir que no viene empaquetado en bolsitas, sino a granel. Me he fastidiado; sin embargo, inexplicablemente, me alegro de esta desavenencia.

Rodeado por códigos
Observantes celosos

Son las 22:15 hora de Moscú. Desconozco en qué huso horario estamos. Esta neblina horaria trastoca el sueño y la vigilia, convierte el tedio en sopor. El termómetro del vagón indica 20℃

Duda
amiga de la parálisis

Duda
la más pura de las vergüenzas

¿Qué es lo esperado siendo
un extraño en un lugar extraño?

...

Vagón
recorre Siberia
llévame a ese Pacífico
que pisé siendo niño.

18/08/2016

Son las 3 de la mañana, hora de Irkutsk. Olga nos comentó que el ruso, en promedio, coge el tren Transiberiano cinco veces en su vida: una, de manera escolar, obligatoria, y el resto para ir a Moscú, generalmente a cumplimentar trámites burocráticos. Lo toman como siete días de desconexión absoluta, que resulta muy relajante.

Ya amaneció y veo Siberia desde mi ventana. Los compañeros de camarote aún duermen.

Paisaje matutino.

Paisaje matutino (2016/08/18)

Leo a Beckett. ¡Qué deprimentes son estas historias! ¿Qué deformaciones tiene en el cráneo y piernas el protagonista de The End?

El ayudante de la provodnitsa vende chucherías: noodles, golosinas, ¡y té! A veinte rublos la bolsita de té. Le compré dos bolsitas de té negro. Es el mismo que nos entregó las sábanas al abordar ayer, y también a él le pedí prestada una taza, en la que ahora me preparo el té.

Vagón cafetería

Vagón cafetería (2016/08/18)

Decidí conocer el vagón cafetería. Allí me encontré con J.M.. "Rusia está hecha una mierda", me dijo. No le repliqué, pero a mi me parece hermosa, vasta, salvaje, indómita. Parecida al Continente Americano. Es más, a veces me recuerda a la Patagonia. Podríamos argumentar, que en realidad, lo atípico, tal vez hasta lo antinatural, es Europa.

Empalizadas. Sencillas casas de madera. La "conquista" del salvaje oeste, por parte de los gringos, fue similar a la conquista del salvaje este, llevada a cabo por los cosacos.

Veo ahora algunas vacas pastando libres. Frío, humedad, colinas bajas, pantanos, bosques.

Paisaje con ganado.

Paisaje con ganado (2016/08/18)

El paisaje cambia constantemente, aunque, de manera general, luce igual. La ventana del camarote es como una televisión, muda, pero de vivos colores. No quiero despegarme de ella, porque tal vez pase frente a mi algo sublime. Sin embargo, el espectáculo no tarda en aburrirme.

A mi memoria llegan las "misiones", viajes a los que acompañábamos a los hermanos Maristas a comunidades aisladas, pobres, para llevarles un poco de... ¿qué chingados les llevábamos? ¡Nada! Nosotros eramos los vividores: nos comíamos su comida, les robábamos su tiempo para hablarles de "Jesús", con demencial autoridad.

En cambio, yo descubrí al otro; a ese otro con menos recursos materiales acumulados; a ese otro con casi nula capacidad de intercambio de bienes en el mercado, y que sin embargo, su relación con la naturaleza es mucho más directa que la que yo nunca llegaré a tener. También es así la gente de Siberia, a la que nos referimos de manera despectiva cuando decimos "Rusia está hecha una mierda". La mierda cantante y danzante del mundo somos nosotros, la gente bien y de posibles.

Asalta a mi mente la dialéctica del amo y el esclavo, de Hegel: Los amos, habiendo avasallado al vecino, se arrojan al placer, a la consumación antes del deseo, o aún sin él, lo significa su propia decadencia. Por el contrario, el pueblo esclavo metaboliza, con sus manos, la naturaleza, para producir las condiciones materiales necesarias para su subsistencia y la de sus amos; por tanto, son ellos quienes construyen, con su sangre y su sudor, la cultura. No obstante, esta cultura debe ser también fagocitada por los amos, que de lo contrario, los esclavos desarrollarán la conciencia necesaria para alzarse contra los amos. Y el ciclo se repite.

¿Cuándo estará nuestra conciencia desarrollada?

Casas de madera.

Casas de madera (2016/08/18)

Mi vida es atípica, considerando de donde vengo. Por igual me rodeo de gente atípica, independientemente de sus orígenes. Estoy rodeado de privilegios y privilegiados. Y con todo, devuelvo muy poco a la sociedad. Espero sentado La Revolución, mientras miro fracasar a tantas otras. La ignominia es lo que triunfa. Y yo soy parte de ella.

Debo observar a los demás para encontrar un patrón de conducta que me permita desvanecerme. Observar sin estar. ¿Qué es lo normal? ¿Qué es lo esperado? ¿Cómo llego a lo común? ¿Como disolver mi diferencia en lo cotidiano?

Lo primero es reconocer mi propia existencia. Reconocer mi existencia implica la decisión de vivir. Elegir vivir demanda voluntad de poder, ya que tengo necesidades materiales que debo compartir (o competir, según la ideología impuesta) con otras existencias. Mi poder tiene como propósito exigir a los demás que reconozcan mi existencia. Expansión. La vida tiene como valores primordiales la conservación y el aumento, decía Nietzsche. Sólo se conserva lo que se expande, como el universo.

Pero yo no quiero expandirme, rechazo mi dominio sobre otros. Quiero desvanecerme. Pero, a la vez, elijo vivir. Dialéctica de la expansión y la conservación. ¿Y el dominio de los otros sobre mi? pregunta el privilegiado.

Reconocer mi existencia es reconocer mi libertad. ¿Debe expandirse constantemente también?. Hegel expone, en voz de Engels, que la libertad nace de la comprensión de la necesidad. Es decir, del conocimiento de nosotros mismos y de la naturaleza. Dicen los necios que no hay que confundir la libertad con el libertinaje; esto no es más que cuñadismos disfrazados de sentido común. Yo diría que no hay que confundir libertad con caprichos. Sobre todo el capricho burgués de comprar y vender, que exige mercantilizarlo todo. Expandir la dominación del mercado para que ellos vivan.

Somnolencia. Picor en el cuerpo.

El ruso rubio está frente a mi, nervioso, sin saber qué hacer. Nuestras diferencias se traducen en silencios y miradas apenadas. Creo que quiere desayunar pero no hay espacio libre en la mesa del camarote, está ocupada con los libros de X. y míos. Muevo los libros a mi camastro. Sí, comienza a sacar su desayuno. Convivencia. Espacios. Comunicación en la incomunicación. Ritmos. Observación. Pone una bolsa de basura bajo la mesa. Comeré una manzana.

Compañeros de camarote.

Compañeros de camarote (2016/08/18)

En menos de veinticuatro horas, el vagón se ha convertido en una pequeña comunidad. Nos vamos conociendo. Esto es indispensable ya que compartimos espacios, así como recursos comunes.

El ruso moreno, más atlético que el otro, colgó una tira de contactos en el muro del camarote. En cada vagón hay un enchufe eléctrico por cada dos o tres camarotes. De esta manera, con su tira de contactos, pudimos, varios, recargar la batería de nuestros móviles y cámaras, sin monopolizar el acceso a la corriente eléctrica.

En el camarote vecino, va una familia con una portátil enchufada a la tira de contactos. La función del portátil es de una sinfonola de Pop ruso continuo, sin parar. Al principio me entretenía; ahora sólo pienso en desconectarlos de la corriente.

Al otro lado van las señoras catalanas. No paran de hablar. Y no hay forma de desconectarlas.

Escucho gente hablar en inglés. Sospecho que hay británicos en el vagón.

Niños del vagón y sinfonola.

Niños del vagón y sinfonola. (2016/08/18)

También está una chica de hermosos ojos color azul pastel. Viaja con su hijo, de unos nueve años, en el primer camarote del vagón. Ella es de baja estatura, lleva el cabello lacio y corto. Viste una bata satinada color carmesí, con estampado estilo oriental, en dorado. Cuando nos cruzamos por la mañana, ella sonrió y dijo en voz queda "доброе утро" (buenos días), mientras se ruborizaba, bajando la mirada. Tiene rasgos felinos. Me parece atractiva.

En el otro extremo del vagón va una familia. Parecen coreanos, aunque pueden ser japoneses. No lo sé. En ese mismo camarote va también una chica occidental, que no tiene pinta de acompañarlos.

Plaza frente a la estación de tren en Чита (Chitá).

Plaza frente a la estación de tren en Чита (Chitá) (2016/08/18)

Estamos saliendo de Чита (Chitá), una ciudad, dicen, en la frontera con China. De aquí se bifurca el ferrocarril Transmanchuriano. Hicimos una parada de veinte minutos, que aproveché para sacar fotos, aunque tuve que correr para llegar a la plaza frente a la estación y la iglesia.

Paisaje al salir de Чита (Chitá)

Paisaje al salir de Чита (Chitá) (2016/08/18)

Matando el tiempo con té. Le echo cáscaras de mandarina para que coja un poco de vitamina C. Al parecer aquí los cítricos son un lujo.

Estoy constantemente dormitando. A eso invita el sonido del tren, el crujir de las vías, la lectura de Beckett. La tarde cae rápido, los días se consumen velozmente dentro de un sopor taciturno.

No entiendo, repito, los cuentos de Beckett. Sus protagonistas son seres horrorosos echados a la calle, obligados a tratar, casi por vez primera, a otros seres humanos, quienes a su vez se muestran extraños, impredecibles, morbosamente amorosos. Tomo partido por el deforme protagonista, pero no entiendo porqué. Desconfío de los personajes normales, con quienes el deforme protagonista, interactúa.

Las señoras catalanas hacen alharaca. Parece que se han disgustado entre ellas. Este encierro, casi forzoso, asusta a los europeos, acostumbrados a quejarse. X. lo hace constantemente: este viaje no resultó lo que esperaba.

"Pero soy dialéctico" me dice X., "no paso página. Hago autocrítica y tomo nota de lo aprendido. Fue una mala decisión haber venido."

Me contó que ya hizo el Transiberiano una vez, en los años ochenta. X. militó en el PCE y él, junto con otros compañeros de partido, fueron invitados por el PCUS, a hacer el viaje en el Transiberiano; pero no en un tren vulgar como este, sino en un tren realmente turístico, haciendo parada en ciertas ciudades por días enteros, dejando que sus pasajeros descansaran en hoteles y conocieran la zona, para volverlo a abordar (el mismo tren) a la jornada siguiente.

Escuchando esto pienso en el concepto de "aristocracia soviética", remedando a Lenin y su "aristocracia obrera", con la que designa la condición de los obreros en los países imperialistas.

"No recuerdo que Siberia fuera tan fea. Era mucho más boscosa", repite X. con insistencia.

Al principio disfrutaba de su conversación, pero ahora me está resultando cansina. Es reiterativo. Supongo que en su calidad de profesor jubilado, la repetición es una estrategia didáctica, que terminó interiorizando.

Tengo que gastar rublos. En Irkutsk cambié trescientos euros y no veo cómo voy a gastármelos. Voy al vagón cafetería por una cerveza y tal vez por algo de comer, si es que tienen algo vegetariano. Solamente por gastar y descansar de X..

Al entrar al vagón cafetería, en una de las mesas, había una chica sentada con tres chicos, bebiendo cerveza. A razón de nada, la chica me dirigió su mirada y me sonrió. Esas sonrisas pizpiretas son el mejor cumplido. Luego pienso en Beckett, nos quiere llevar a la conclusión de que lo carnal es repulsivo.

Menú vegetariano en el tren.

Platillo vegetariana en el vagón cafetería (2016/08/18)

Además de una cocinera y otra señora más, cuya función ignoro, hay dos camareras en el vagón cafetería. Una resalta de sobremanera: lleva el pelo corto, de un intenso color rojo; ojos grandes, brillantes y azules; sus pechos destacan en su fisionomía alta y robusta. Calza unas botas que le llegan hasta las rodilla, de color blanco marfil, con un corte exótico. Cuando sonríe, muestra sus puentes dentales dorados.

A ella le he pedido, con señas, un trago de vodka. Me miró con sorpresa y reproche a la vez; si fuera más confiado, aseveraría que hasta con coquetería. Tardó un poco, pero volvió con una taza para café negra y un zumo de naranja en tetrabrick pequeño. En la taza venía, servido, el vodka. Supuse que para disimular. Tal vez no quieren que el vagón se convierta en una cantina.

Al salir del vagón cafetería, nos volvimos a topar la camarera y yo. Cuando abrí la puerta para salir, ella se disponía a entrar. Nos sonreímos, pero ninguno hizo por esperar para que el otro pasara. Nos volvimos de espaldas y rozamos nuestros culos por la estrecha puerta del vagón.

El vodka me cayó bien. Dormiré.

Estación de Чернышевск (Chernyshevsk).

Estación de Чернышевск (Chernyshevsk) con la estatua de Nikolay Chernyshevsky (2016/08/18)

Paramos por media hora en la estación de Чернышевск (Chernyshevsk). La noche es cerrada y no me permitió ver la ciudad o siquiera salir de la estación. Sin embargo, pude disfrutar de las jardineras, con flores muy lindas.

Flores en la estación de Чернышевск (Chernyshevsk).

Flores en la estación de Чернышевск (Chernyshevsk) (2016/08/18)

Afuera vi a una chica con un vestido estampado de dibujos de manga. Me da la sensación que la gente, acá, siguen la moda asiática, más que en Europa o América; aunque debo admitir que hay de todo, imposible negar su diversidad: eslavos, mongoles, mestizos... Me encantan los mestizajes, en parte porque me asumo como uno; por otro lado, me dan la sensación de que vislumbramos al humano universal.

También, afuera, confirmé el meme que S. me compartió hace tiempo: why do slavs squat?. En el Internet me pareció un meme gracioso; frente a mi, fumando y con mala cara, mas bien me inspiran temor.

Eslavos de cuclillas.

Eslavos de cuclillas en la estación de Чернышевск (Chernyshevsk) (2016/08/18)

Vuelvo a meditar sobre la conquista de Siberia por los cosacos, y sus semejanzas con el viejo oeste en E.E.U.U.. Ambos, los cosacos y los pioneros (menudo eufemismo) conquistaron territorio desconocido al aniquilar a las tribus autóctonas que hallaban a su paso.

Mis pensamientos andan erráticos. Vuelvo a mi tema fetiche: la pulsión reproductiva. Expandirse, asumirse como meros mecanismos biológicos de supervivencia; infligir existencia sin consideración. La vida, insisto, no es un buen regalo.

Otra noche en el transiberiano. Intentaré continuar con Beckett.

Pómulos blancos
ribeteados en sonrojo.

Mirada de los mil metros.

¿Cómo ser un buen soviético?

19/08/2016

Tercer día en el tren.

Deben ser las ocho de la mañana. Segunda vez que cago en el tren. Esta vez fue aún más incómodo. Creo que habrá otra parada de media hora pronto. Afuera hay un bosque entre la bruma.

Paisaje entre la bruma.

Paisaje entre la bruma (2016/08/18)

Ayer, finalmente, pudimos descifrar, por completo, el itinerario que está pegado junto al enchufe del vagón. Indica cada estación donde el tren para, el tiempo que dura la parada y el desplazamiento del huso horario.

Itinerario de viaje.

Itinerario del viaje. (2016/08/18)

El tren está regido bajo la hora de Moscú. Para saber la hora de dormir o de comer hay que hacer un poco de aritmética, usando la hoja del itinerario pegada en el vagón. El tren es un espacio escindido del mundo, donde sus habitantes hacen un esfuerzo por ajustarse a ese espacio, que constantemente abandona.

Ya estamos en el huso horario de MCK+6 (seis horas adelante de Moscú). Entonces son las 8:18 de la mañana, hora local; las doce de la noche en la España peninsular; las cinco de la tarde en México, hora central.

Llegamos a la estación de Ерофе́й Па́влович (Yerofey Pavlovich). El edificio de la estación tiene la forma de una embarcación vikinga.

Estación de Ерофе́й Па́влович (Yerofey Pavlovich).

Estación de Ерофе́й Па́влович (Yerofey Pavlovich) (2016/08/19)

Es temprano y fui uno de los pocos que se apeó del tren. Lo primero que vi fue a un perro; un perro en la estación Pavlovich, irremediablemente me refirió al experimento de Pavlov.

Perro en la estación de Ерофе́й Па́влович (Yerofey Pavlovich).

Perro en la estación de Ерофе́й Па́влович (Yerofey Pavlovich) (2016/08/19)

En una cosa estoy de acuerdo con X.: viajar en tour es matar la libertad en el altar del consumo. El turismo de agencia es la compra de experiencias enlatadas, producidas en serie, empaquetadas, domesticadas. Riesgos mínimos. Tus prejuicios permanecerán inalterados. No alarms and no surprises, please.

¿Qué es el turismo? ¿Cuál es su propósito? ¿Cuáles son sus límites? ¿Qué desarrollo cognitivo nos otorga el turismo? ¿El hacer turismo equivale a viajar? ¿Cómo podríamos deconstruir el negocio turístico?

He vuelto a encontrarme al joven vecino de vagón, sumido en un libro de tapas blancas, en el pasillo. Mueve la boca. Creo que está orando. Tiene la pinta de ser un cristiano ortodoxo devoto. Ayer lo vi hacer lo mismo por la mañana.

Vecino de vagón en su oración matutina.

Vecino de vagón en su oración matutina (2016/08/19)

Tengo la impresión de que la fe ortodoxa es importante entre la población rusa. Sospecho que, además, jugó un papel importante en la contra-revolución de los años noventa. Me parecen especialmente devotas las mujeres: se ponen faldas simuladas de colores chillones y cubren sus cabeza con pañuelos; se inclinan varias veces al entrar a la iglesia; besan las imágenes tras un cristal. Hay muchos simbolismos en los iconostásis de sus iglesias.

Stalin permitió libertad religiosa, que había sido prohibida por los revolucionarios, años antes. Aunque Lenin defendía la práctica de la fe en el seno del pueblo, pero como un asunto privado, ya que la espiritualidad es parte de la vida. El problema surge cuando, la religión organizada, desempeña el papel de promotor ideológico de la burguesía.

Sí, Stalin, al igual que los revolucionarios anteriores, destruyeron iglesias, como la Catedral de Cristo Salvador, en Moscú, y ahora se han apresurado en reconstruir; de la misma manera han restablecido símbolos zaristas, como el águila bicéfala, con la que se asumían herederos del Imperio Romano.

Terminé el último cuento de Beckett en el libro, First Love. Me siento aliviado.

[..] In the end I told her I'd had enough. She disturbed me exceedingly, even absent. Indeed she still disturbs me, but no worse now than the rest. And it matters nothing to me now, to be disturbed, o so little, what does it mean, disturbed, and what would I do with myself if I wasn't?

Soy injusto con Beckett. Mi aproximación a su obra ha sido de mala manera. Debo darle otra oportunidad, con más referencias.

Pasaremos dos minutos en la estación de Сковородино (Skovorodinog).

Estación de Сковородино (Skovorodino).

Estación de Сковородино (Skovorodino) (2016/08/19)

El jetlag me está pegando. Tengo el sueño que no tuve durante la noche. Los niños del vagón lo toman bastante bien, sin problemas aparentes. Debería tomar otra taza té para despertar. Debería ver el mundo. Debería...

He comenzado el otro libro que traigo: La apariencia de las cosas, de John Berger. En su prólogo, Nikos Stangos dice

Una consecuencia lógica de esta idea de libertad es la visión bergeriana de la propiedad y, en concreto, de la propiedad en relación con las obras de arte. En varios de estos ensayos y artículos expresa su desaprobación, su aversión a la propiedad. Para él, la propiedad es la negación de la libertad. La actitud occidental dominante con respecto al arte como propiedad es la negación total del arte; puesto que la propiedad es la negación de la libertad en el sentido de que poseer algo o el deseo de tener o poseer algo equivale a su deseo de esclavizarlo, transformarlo de complejo vivo y dialéctico de alternativas en un objeto muerto.

¡Qué emocionante! Una aproximación dialéctica a la crítica del arte.

Siberia luce más y más frondosa, con respecto avanzamos hacia el este.

¿Qué es lo enfermo? ¿Qué es lo sano? ¿Sabemos distinguirlo siempre? ¿Podemos diagnosticar a una sociedad auto-destructiva? ¿Sólo la historia permitiría este diagnóstico? ¿Entonces, siempre será post facto?

¿Cómo sería vivir lejos? Y por lejos me refiero lejos de la ciudad, de lo urbano. Aprender a vivir de la tierra. Ser tierra. Qué lejos estoy de ella. Si nuestra civilización colapsa, yo sería el primeros en perecer, ya que sin ella y su tecnología, mis habilidades estorbarían más que ayudar.

Cuán útil me parece la да́ча (dacha) para retornar a la tierra. De acuerdo con las guías, tanto la de Moscú como la de Irkutsk, todos los rusos, durante la época soviética, recibieron un pedazo de tierra fuera de las ciudades, la да́ча. Alrededor de sesenta metros cuadrados de tierra. En ella los rusos edifican casitas de verano y habilitan áreas de cultivo. La guía de Irkutsk nos confió que las dachas fueron vitales para el pueblo ruso durante la gran crisis económica en los noventas, cuando la transición al nuevo capitalismo ruso: el alimento escaseaba y la gente pasaba hambre, por lo que subsistían de lo que producían en sus dachas.

Son las doce del día. Debería comer algo. Aprovechar este silencio. Comeré el plato típico del Transiberiano: noodles, té y galletas.

Comida típica del Transiberiano.

Comida típica del Transiberiano (2016/08/19)

El chico que creí británico es en realidad sudafricano. He conversado un poco con él. Supongo que le entusiasmó poder tener una conversación en inglés. Va a Corea del Sur, y viene desde San Petersburgo. El Transiberiano completo. De Sudáfrica a Sudcorea.

Trabaja en Seúl como profesor de inglés. Me compartió sus percepciones sobre Corea del Sur, las cuales corresponden a otras opiniones que he escuchado, desde el discurso hegemónico y acrítico, que nos insiste en la preponderancia del individuo sobre la comunidad, en lo indispensable del Estado mínimo, en la política escindida de la sociedad civil, etcétera.

Me confirmó las historias sobre el orgullo familiar que supone que uno de los miembros pertenezca a una mega conglomerado como Samsung, Daewoo o LG. La entrega total que implica para quien trabaja en una de estas corporaciones, sacrificando vida familiar y social. Pero, en el otro lado de la moneda, están las grandes huelgas obreras, ilegales en Corea del Sur, cuyo gobierno acusa de estar infiltradas por el enemigo país vecino, y que, por ende, reprime e invisibiliza (y los medios internacionales consienten).

Me contó sobre qué significa ser extranjero en un país sumamente homogéneo y cohesionado: se traduce en exclusión. Los extranjeros siempre viven en otros edificios, en otras áreas, separados de los nativos. La convivencia se reduce a lo laboral y se minimiza el contacto social. Los extranjeros terminan haciendo vida con otros extranjeros.

Lo que más me sorprendió de su conversación, fue la noticia de que, en Corea del Sur, la prostitución representa cerca del 2% de su PIB. Las coreanas son muy guapas, argumentó el sudafricano, razón por la que los japoneses, al invadir Corea, pusieron allí muchos prostíbulos. Ahora son los chinos los malos de la película. Me dice que los chinos se comportan como gangsters, y se dedican a actividades ilegales, al trapicheo, y son los principales consumidores de la prostitución. También, la contaminación del aire es culpa de los chinos, ya que se desplaza desde sus fábricas, carentes de todo control ecológico.

¿Cuánto del PIB en México viene de las actividades criminales de los cárteles? ¿Y en la aséptica Europa?

Pasamos por un largo túnel. Los niños detienen sus juegos para captar, asombrados, la sensación de cruzar el túnel. Vuelve el alboroto infantil en el vagón.

Vecinos jugando.

Vecinos jugando (2016/08/19)

Creo que tomaré té y continuaré leyendo a Berger. He perdido mi separador de páginas.

Me cansé de leer pronto y decidí caminar al vagón cafetería. Mis compañeros de tour están siempre allí. Las señoras catalanas no paraban de quejarse de lo aburrido y monótono que les está resultando el viaje y los paisajes; deploran la pobreza que les rodea. Sin embargo, justifican la pobreza que ven en España como algo excepcional, de gente que se salió del sistema, que no desea trabajar.

El turismo sirve para confirmar prejuicios, nunca para cuestionarlos. Los turistas serán capaces de formular complejas hipótesis de cómo funciona el mundo, con tal de que su punto de vista sea siempre el de los buenos; los demás son los malos, haciendo gala de un vulgar maniqueísmo. Y como no reconocen estructuras sociales dentro de los sistemas de producción y consumo, de los ellos cuales son beneficiarios, todo se reduce a decisiones personales, por tanto, los malos son muy malos.

Viajar debe plantear preguntas, nunca respuestas, ya que estas siempre serán meramente anecdóticas y acordes al discurso hegemónico e ideológico, que se nos impone de manera acrítica.

Al formularle mis preguntas sobre el negocio turístico, J.M. me dijo "Son preguntas muy interesantes. Yo di clases en la facultad de hostelería en una universidad privada". Y no continuó. Antes de profundizar, la gente prefiere quedarse en la doxa, en lo anecdótico, que siempre tendrá más fuerza que cualquier análisis formal, exclamando "¡nadie me lo contó, yo lo vi!".

Al salir del comedor, un ruso moreno, grande, gordo y, al parecer, ebrio (con la clásicas tacitas negras de café, con vodka dentro) me detuvo para preguntar mi nacionalidad, haciendo un gran esfuerzo, usando palabras inconexas en inglés. Le contesto que soy mexicano y sonríe con alegría. Estrechamos las manos, que cubre por completo con su inmensa y carnosa mano, y nos despedimos con ampulosas gesticulaciones.

J. opina que posiblemente despierto la curiosidad de los rusos por mi fisionomía, que soy parecido a los de Chechenia, y los chechenos son los terroristas para los rusos. Le agradezco por infundirme temor y zozobra.

Al volver, encuentro a los compañeros de camarote, en hibernación. Han dormido todo el día.

Me puse a ver la televisión, es decir, la ventana del camarote. Las casas de madera y las empalizadas se extienden a lo largo de Siberia. Supongo que acá los menonitas, o similares, han sido mucho menos perturbados que en México o E.E.U.U.. [ Actualización: al regresar me enteré de la historia sobre la familia Lykov ]

Abedules. Prados con flores amarillas y violetas. Mis nulos conocimientos de botánica me convierten en un pésimo escritor. No sabría por dónde empezar para aprender los nombres que le hemos dado a la naturaleza. Postes de telégrafo torcidos. Charcos inmensos. Muchos pinos (recuerdo a los arrayanes de la Patagonia). En las casas de madera que últimamente he visto, los marcos de las ventanas están pintadas con colores brillantes, como azul cielo o verde claro. Techos de dos aguas de madera y lámina.

El tren va deteniéndose. Pararemos en Шимановская (Shimanovskiyi) por poco tiempo. La siguiente parada larga será en la noche. Шимановская es una población grande, de casas de madera. Lo único de cemento, visible, es la estación del tren.

Estación de Шимановская (Shimanovskaya)

Estación de Шимановская (Shimanovskaya) (2016/08/19)

Ahora veo, a lado de la estación, un bloque de edificios de cemento, estilo soviético. Y más, y más edificios. De nuevo vuelven las casas de madera. Unas están hermosamente pintadas, en blanco los marcos de las ventanas y puertas, en gris las paredes y azul el techo. El bosque reaparece absoluto. El cielo, diáfano, se extiende hasta el horizonte, ese punto donde la tierra y el firmamento se besan.

¿Qué harán los adolescentes de esta región? ¿Con qué soñarán? Me acuerdo de la adolescente de Bariloche que conocí en el bus rumbo a Mendoza, en Argentina. Ella sólo quería largarse de Bariloche, estudiar lejos e ir de "boliche". Después me enteré que ir de boliche es ir de discotecas.

Que vasta es la tierra y aún así no basta para nuestra mezquindad.

Los niños en el tren juegan más confiados en el pasillo. Identifico que uno de ellos menciona algo sobre Ucrania, y los compañeros de camarote rusos, dejan de hablar entre ellos y prestan atención a la conversación de los niños, que están en el pasillo. Luego se miran entre ellos y ríen, como si el niño hubiera dicho algo gracioso. Sospecho que estos muchachos pertenecen al ejército de Rusia. Es más, la taza de té del chico moreno, tiene el dibujo de un soldado en posición de saludo militar.

X. acaba de llegar al camarote y me confirma que existen vagones de tercera clase en el tren. Ahora entiendo lo que me dijo J. ayer: él, hace mucho, viajó en tercera clase, y que fue toda una odisea para él, aunque no hizo el recorrido entero del Transiberiano. X. me explica que en esos vagones no hay camarotes, sino literas en línea y que la vida allí es completamente comunal.

Me pregunto si debería ir a conocer los vagones de tercera clase. Algo en mi me dice que no, que eso sería hacer turismo clasista. Viene a mi mente el estribillo de la canción Common People, de Pulp:

'Cause everybody hates a tourist
Especially one who thinks it's all such a laugh
Yeah and the chip stain's grease
Will come out in the bath

Voy.

Fui al primer vagón de "tercera clase". Hay como cinco más en el tren. Mientras caminaba, mi mente visualizaba la pintada que una vez vi en Barcelona, y que decía "Turistas, vosotros sois los terroristas". Sentí asco de mi mismo. Pero seguí avanzando. Crucé mi vagón, el vagón cafetería y luego dos vagones de primera clase; en el primero de ellos van J.M. y J.; atravesé uno más de segunda clase, y desde la ventana vi el famoso vagón comunal. Dudé en entrar, pero me armé de valor y abrí la puerta.

Filas de literas con sábanas blancas, la gente echada o sentada; cháchara y música. Veo la espalda de una chica, alta, rubia, con pantalones cortos ajustados y camiseta de tirantes. Descubrirla allí me sorprende. Siento curiosidad y deseo ver su rostro. ¿Sería rusa o una turista de mucho coraje? [Actualización: leo que la tercera clase, o Platzkart, es la recomendada para chicas que viajan solas, ya que hay menos posibilidad de agresión que en un camarote con tres desconocidos.] Me detengo por un instante esperando a que vuelva el rostro, pero siento una mirada a mi costado. Miro de reojo y veo a un chico delgado, más bien enjuto, rubio, el cabello cortísimo, rostro cuadrado, duro; el estereotipo del eslavo; sus ojos azules se me clavaban con odio y recelo. Olvido mi interés por ver el rostro de aquella chica y sigo andando con dificultad, en aquél estrecho pasillo, flanqueado por gente, maletas y enseres. Llego al final de vagón y me encuentro con una fila. Caigo en cuenta que sólo hay un baño. En el vagón en el que viajo hay dos, uno a cada extremo. Esta fila, serpenteando entre grandes valijas, espera turno para hacer uso del baño. Yo intento seguir, pasar al siguiente vagón, pero los de la fila me miran con recelo. El chico rubio, de ojos azules, inyectados en odio, me sigue con la mirada. Me detengo sin saber qué hacer. Dudo. Trato de averiguar si puedo explicar que quiero pasar al siguiente vagón, pero entiendo que ya no puedo, la vergüenza me supera. Doy media vuelta y emprendo el regreso. ¡Que pase lo que tenga que pasar! El chico eslavo amaga con interceptarme. Sigo andando, cuando escucho una voz al extremo del vagón: "¡Mexicano!".

¡Era el ruso enorme y moreno que había conocido, más temprano, en el vagón cafetería! Caminé hacia él con alegría. Volví a estrechar sus voluminosas manos. No nos dijimos nada más, sólo nos sonreímos. De nuevo, con gestos ampulosos nos despedimos y salí aliviado de allí. No obstante la mirada de aquél eslavo, me ha seguido desde entonces.

He hablado con X.. Debatimos si ir a conocer los vagones de tercera clase es una forma de turismo de clase. Él opina que no, pero estamos de acuerdo en algo: vivir realmente el Transiberiano es hacerlo en eso vagones. Lo demás son remedos clasistas. La experiencia comunitaria es allí, con sus conflictos, no en estos remedos burgueses, de ámbitos privados, de exclusión reconfortante. Además, coincidimos que la coexistencia de diferentes clases sociales dentro de una sociedad, es el foco más inflamable de la violencia social.

En ocasiones quiero rehacerlo mi vida de nuevo, pero sin miedo. Miedo heredado.

La última noche. Es calurosa. Pienso en aquellos, en aquel vagón, en mi allá. ¿Qué hacer? Leer. Sólo puedo hace eso. El espalda de la chica rubia y alta; la mirada, dura y azul, del chico eslavo, me persiguen.

Cagué de nuevo. En esta ocasión fue delicioso. Me siento relajado y maravillado por el escusado soviético del tren. Es posible hacerse un auto-análisis de copro allí. Me pregunto cómo serían los ingenieros que los diseñaron, cuál es la ideología subyacente, tal como enunció Žižek: la ideología se refleja hasta en los retretes.

Retrete del Transiberiano

Retrete del Transiberiano (2016/08/17)

Hemos parado en Белого́рск (Belogorsk). Es una parada de media hora. Bajaré a estirar las piernas. Parece que hay una estatua de Lenin.

Estatua de Lenin en la estación de Белого́рск (Belogorsk).

Estatua de Lenin en la estación de Белого́рск (Belogorsk) (2016/08/19)

La gente duerme ya, pero yo he salido del camarote para ver la parada de Бурея (Bureya) desde la ventana del corredor. Es una parada de pocos minutos. Unos cuatro rusos, de facciones eslavas, delgados, haciendo alboroto, pasaron por el vagón y uno de ellos, más bajo que yo, se detuvo frente a mi para mirarme fijamente. Huelga decir que yo me acojoné. Comenzó hablarme en ruso e intenté hacerle entender que no hablo ruso. Entonces, la provodnitsa salió de su camarote, pero se limitó a observar, dispuesta a intervenir sólo si era necesario.

Otro de los chicos, el más delgado y algo más alto que yo, comenzó ha escupir palabras en inglés:

— Where... you? ... India?

— I'm mexican. I'm from Mexico.

— Mexico? —repitió sin entender. Luego cayó en cuenta. —Ah! México! —volvió a repetir pero con acento ruso. Y los otros tres dieron su aprobación.

— You... —pronunciaba cada palabra con mucho esfuerzo.— Like... Russia?

— It's beautiful. I love it! —me apresuré en contestar con entusiasmo.

Volvieron a sonreír, excepto el chico que me encaró al principio. El rubio delgado alzó el pulgar y se marcharon. La provodnitsa regresó a su camarote.

Yo vuelvo a la cama. Tengo un poco de hambre pero esperaré a mañana.

20/08/2016

Último día en el tren. Llegaremos a Vladivostok por la noche.

La familia de la chica rusa con rasgos felinos está desayunando. Ya están vestidos y arreglados; ella ha dejado la bata asiática y trae puestas ropas occidentales. El resto del vagón duerme. Creo que son las once de la mañana. Su hijo, al salir de lavarse los dientes en el cuarto de baño, me sorprendió con un cándido "Hello!".

Pienso en la paternidad. Mas no como consecuencia de la reproducción, sino como recibir la responsabilidad de una existencia, de una infancia entrañable, específica y universal. Aceptar y limitarse a ser ejemplo, que es el único legado.

Siento un poco de congoja porque sé que, mucho de lo experimentando durante estos días, se diluirá en la memoria. Se irán los detalles, quedarán unas pocas esencias significativas. Son tantos los lugares que ya he olvidado. Y tal vez, de este viaje, poco será significativo. La chica de rasgos felinos, la camarera del vagón cafetería, los paisajes, las casas de madera, las estaciones con sus estatuas, todo eso se difumará, será parte de una escenografía perdida en el recuerdo, sin conexiones ni significantes, como tantos otros lugares y personas que se han cruzado de manera efímera en mi camino. Las vivencias burguesas, resultado del intercambio mercantil, no calan existencialmente.

Existir es el constante devenir entre el ser y la nada, me repito. Lo que importa es el presente, construido día a día. Es decir, nuestras decisiones. Decidir es luchar contra la nada, que nos arrastra como un remolino, de manera inexorable. Decidir conscientemente, sin espacio al arrepentimiento, es el alimento del "ser", que es, a su vez, la respuesta a la pregunta ¿a dónde voy?

Me duele terminar este viaje y no saber si podré hacerlo de nuevo, pero con más intensidad.

He tenido la nariz reseca durante todo el viaje. Hay poca humedad en el ambiente. La dermatitis va de mal en peor. Tengo unas ronchas horribles.

Todo es bosque. Tomaré un té.

Estación de Вя́земский (Vyazemskaya).

Estación de Вя́земский (Vyazemskaya) (2016/08/20)

Hemos parado en Вя́земский (Vyazemskaya). Hay vendedores ambulantes, en la estación, de pescado ahumado, parecido al ómul, que venden allende al Baikal, y caviar rojo, que finalmente no me animé a comprar. A bote-pronto, siento arrepentimiento por no haberlo comprado, símbolo de estatus, pero mi racionalidad insiste fue lo mejor.

Pescado ahumado y caviar rojo en la estación de Вя́земский (Vyazemskaya).

Pescado ahumado y caviar rojo en la estación de Вя́земский (Vyazemskaya) (2016/08/20)

El paisaje ha cambiado. Los árboles son distintos. Cada vez hay menos abedules. La vegetación parece más tropical. El calor aumenta. Más luz de sol. Las colinas están al norte. No obstante, las casas de madera permanecen. Hasta las nubes son distintas: hay más cúmulus cabalgando el firmamento.

Norte.

Paisaje al norte (2016/08/20)

Sur.

Paisaje al sur (2016/08/20)

El ruso moreno, compañero de camarote, que dormía en el camastro superior al mio, me confirmó que, tanto él, como el otro chico, son soldados del Ejército de Rusia. Entendí que el rubio es marino. Del moreno, ni idea.

Insuficiente.

Inadecuado.

Truenos que se oyen
al conducir la culpa
por terreno propio.

Nadie falla
excepto yo.

Tomar decisiones es movimiento, autonomía. Que el presente no sea un muestrario de cosas bonitas, sino una decisión. Dejar atrás amores, entusiasmos, los que-tal-si. Decidir es elegir, y elegir es abandonar un resto. Elegir qué abandonar requiere coraje, compromiso, ya que lo asumido, el sí-ahora, exigirá el valor de ese resto, dejado allá atrás.

Desaprensión. Es lo que preciso en este momento. Desaprensión. Soltar la belleza que constantemente huye de mi. No es importante la memoria eidética, ni los detalles, ni la exactitud. No. Es el poso, esa delectación suave y parsimoniosa. Mirar al horizonte y decir, como Neruda, "confieso que he vivido", aunque independientemente de las vivencias concretas. El viaje es diferente a la vida. Dialéctica de los abstracto y lo concreto.

Repaso las fotos que tomé durante el viaje. Son escasas, muy escasas. Todo ha resultado así. Pero la plétora carece de sentido, sólo la escasez otorga significado y pertenencia.

Estación de Ружино (Ruzhino).

Estación de Ружино (Ruzhino) (2016/08/20)

Hubo una parada de quince minutos en Pужино (Ruzhino). Había una máquina locomotora en exhibición, donde unos recién casados se tomaban su fotografía de bodas. La fiebre de las bodas, en Rusia, viene con el verano, es un enfermedad estacional. A un costado de la locomotora está una iglesia ortodoxa; al frente, la estatua Lenin indicando el camino.

Foto de boda sobre tren antiguo en la estación de Ружино (Ruzhino).

Foto de boda sobre tren antiguo en la estación de Ружино (Ruzhino) (2016/08/20)

Los convidados eran todos occidentales, vistiendo ropas occidentales. No parece que estemos en el "lejano oriente". Tal vez no lo estamos en realidad.

Estatua de Lenin en la estación de Ружино (Ruzhino).

Estatua de Lenin en la estación de Ружино (Ruzhino) (2016/08/20)

El paisaje ha vuelto a cambiar. Ahora son pastizales con arbustos distribuidos en grandes espacios. No hay árboles ya. Las montañas siguen al norte. Al sur, planicies.

Pastizales.

Pastizales (2016/08/20)

El ruso rubio, el marino, tiene un olor corporal muy penetrante. El olor se ha ido acentuado. Ahora, el camarote, huele a él. Me dan ganas de salir. Si no fuera por el aire acondicionado esto sería difícil de soportar. ¿Cómo será en los vagones comunales? Termino de leer el retrato de Walter Bejamin, según Berger, y salgo.

Estación de Сиби́рцево (Sibirtsevo).

Estación de Сиби́рцево (Sibirtsevo) (2016/08/20)

Estamos a tres horas de Vladivostok. La gente se arremolina en los pasillos con impaciencia.

La dialéctica ofrece habilidad de percibir las tensiones, la historia desde un presente inmóvil, pero que no se detiene. La dialéctica en sí misma tiene una tensión ineludible: asumir un pasado petrificado, aunque sea artificialmente, frente al presente fluido y caótico.

Hemos recorrido tres husos horarios. Y este hecho resulta más impresionante en tren que en cualquier avión. El avión es suspensión temporal de la existencia. El tren, existencia que se desplaza.

Observo a la chica de gafas y lycras grises que mira el paisaje desde la ventana del pasillo. Parece estar ansiosa por llegar, o tal vez no soporte a la gente de su camarote. Tal vez salga a respirar, como yo.

Chica viendo por la ventana.

Ver pasar la vida (2016/08/20)

El paisaje, en este momento, se parece a escenarios de "El Señor de los Anillos" o "Game of Thrones".

Los soldados ya preparan su equipaje. Una de las niñas juega con el móvil de su papá, para presumir a las señoras catalanas. Quiere su atención. Las señoras se lo entregan a placer. Con los adultos ya no hay presunción de inocencia, cuando se busca la atención de otros.

Niña viendo cuánto falta para llegar.

Niña viendo cuánto falta para llegar (2016/08/20)

Se siente la excitación del final del camino; es la premonición del destino. Sólo quedan unas horas y hay que entregar sábanas, así como las tazas del té.

El tiempo pasa por el tren, es cosa de sentirlo, sin premura ni desesperación. Sin anhelo. Llegará.

Ya casi llegamos a la última parada de quince minutos. Es la estación de Уссури́йск (Ussuriysk).

Estación de Уссури́йск (Ussuriysk).

Estación de Уссури́йск (Ussuriysk) (2016/08/20)

Al bajar a la estación, como era la última oportunidad que tenía, le he preguntado a la chica de rasgos felinos si podía tomarle una fotografía. Se negó. El acto fallido, el rechazo, suele trascender en la memoria.

Aquí, mucha gente de los vagones de tercera clase, bajaron. También nuestro compañero de camarote, el ruso moreno, también se apeó en esta estación.

Gente subiendo y bajando al tren.

Gente subiendo y bajando al tren en Уссури́йск (Ussuriysk) (2016/08/20)

Hasta ahora me percato que los soldados rusos, con quienes compartíamos el camarote, no cogieron, ni una sola vez, un libro, durante los cuatro días del viaje. Eso sí, estuvieron pegados a su móvil. No deja de ser un poco desesperanzador.

Estamos entregando sábanas y vasos de té al ayudante de la provodnitsa.

Anochece de nuevo. ¡Qué rápido se pasa el día! No sé qué dice X.; él sólo habla. Divaga. Debate consigo mismo. Pero requiere de un interlocutor, pasivo, que sólo escuche. Hay que ignorarlo, de manera prolongada, para que desista y pare. Él no conversa, da cátedra.

La camarera del vagón cafetería, la chica pelirroja y de grandes ojos azules, pasó por el corredor del vagón mientras yo observaba el paisaje, desde la puerta de mi camarote, con los brazos apoyados sobre el marco superior. Al pasar frente a mi, me sonrió con coquetería y me picó la panza. Fue un gesto lindo. Las señoras catalanas se pusieron a bromear con ello.

La gente aguarda en el pasillo con emoción. Es la última parada previa a Vladivostok, Угольная (Ugolnaya).

Estación de Угольная (Ugolnaya)

Estación de Угольная (Ugolnaya) (2016/08/20)

Hay un enorme lago frente a las vías del tren. Tal vez sea mar. [Actualización: según Google Maps, es el Golfo de Uglovoy].

Golfo de Uglovoy.

Golfo de Uglovoy (2016/08/20)

El ruso rubio, oriundo de Улан-Удэ (Ulan-Ude), me ha regalado un dulce sabor fresa y chocolate.

¡Hemos llegado a Владивосто́к (Vladivostok)! Cierro las notas del Transiberiano en este cuadernillo, habiendo recorrido 4.145 kilómetros desde Irkutsk.

Monumento al fin del trayecto.

Marca del fin del trayecto del Transiberiano. 9.288 kilómetros desde Moscú (2016/08/26)

August 28, 2016

Lecturas veraniegas

Sospecho que este texto no será el esperado por alguno de los selectos y generosos lectores de este espacio. Lamento decepcionarlos, pero sostengo que la disciplina es importante, y ésta exige un flujo del tipo pila, cuya filosofía es "a primeras entradas, primeras salidas". Así que, debido a impedimentos espaciales, revisemos los últimos libros que han pasado por mis manos y que no he tenido oportunidad de registrar.

Recuerdo vivamente cuando compré el libro de La Comuna de París, de Louise Michel. Íbamos caminando sin rumbo por Valencia, cuando al entrar a un parque, desconocido para nosotros, nos encontramos, para nuestro júbilo, con la feria del libro de la ciudad. Aunque no tenía intención de comprar nada, ya por aquellos días mi lista de libros por leer me resultaba agobiante (ahora es peor), me topé con este volumen y supe de inmediato que debía llevármelo.

En la víspera había visto el programa sobre Louise Michel en la Escuela de Cuadros y me había entusiasmado mucho la vida de esta mujer: inteligente, preparada, de pragmatismo revolucionario que participó y defendió ese hermoso periodo de la historia conocido como la Comuna de París.

En este libro, Louise nos cuenta los antecedentes, los sucesos durante la Comuna y su aniquilación por parte de la burguesía francesa, desde su perspectiva. Termina Louise con su exilio en Nueva Caledonia.

A grandes rasgos, la Comuna surge con la caída del imperio napoleónico, cuando Napoleón III es capturado por las tropas prusianas, estableciéndose un gobierno provisional en Francia. Este gobierno decide abandonar París y refugiarse en Versalles, dejando al pueblo a merced de las tropas de Bismarck, dispuestas a saquear la capital. Es entonces, cuando este pueblo, compuesto por una incipiente clase proletaria, campesinos, artesanos, pensadores, etcétera, deciden organizarse democráticamente, formar un gobierno municipalista, autónomo y asambleario, con tal éxito, que pudieron contener los ímpetus de las tropas prusianas, y fundar una sociedad sin clases sociales, con pleno empleo y desarticulando la propiedad privada. Otras ciudades, como Orleans, Marsella, Lyon, Toulouse y hasta las colonias como Argelia, comenzaron a imitar la rebeldía de la Comuna contra el gobierno provisional de la Tercera República, formando las suyas propias. El repudio a este gobierno provisional, aunque sostenía ser una república, se debía a que estaba constituido por quienes ya estaban en el poder durante el imperio de Napoleón III. Es decir, no significaba ningún cambio real en las condiciones de los trabajadores franceses.

La Comuna de París se convirtió, por tanto, en un peligro para la clase dominante en Francia, y Thiers, presidente provisional de la Tercera República, decide aplastarla. Aunque la Comuna se defendió valientemente, tanto por las armas como contra la propaganda reaccionaria (no hay nada nuevo bajo el sol), finalmente fueron derrotados, llevándose a cabo fusilamientos en masa contra casi toda la población de París. Louise tuvo suerte, y no fue fusilada de manera extrajudicial como tantos otros, sino que se le llevó a juicio y fue exiliada al otro lado del mundo, hasta Nueva Caledonia, donde permaneció siete años, hasta que se le fue otorgada una amnistía parcial.

Fueron tantos los horrores cometidos por la reacción contra el pueblo parisino, que la burguesía francesa decidió edificar una hermosísima iglesia, allí donde la defensa de la Comuna fue más ardua y férrea: la basílica de Sacré-Cœur, en Montmartre, y acallar así sus propias consciencias.

Basílica del Sagrado Corazón de París.

Basílica del Sagrado Corazón de París.

La Comuna de París sirvió como ejemplo e inspiración para Marx, quién vio en ella el surgimiento de la consciencia proletaria, consecuencia de las mismas contradicciones del sistema capitalista, que da cuenta de su condición, de su poder, su auto-determinación y decide "tomar el cielo por asalto".

Leí First love and other novellas, de Samuel Beckett, durante el viaje que realicé, hace unos días, en el tren Transiberiano, entre Irkutsk y Vladivostok.

A decir verdad no fue sino hasta muy recientemente que supe de Samuel Beckett. Sin embargo, su presencia se volvió más insistente el año pasado, en el viaje a Dublín que hice en octubre. Posteriormente, en diciembre, en una librería de Barcelona, vi este libro y decidí llevarlo conmigo durante todo el periplo europeo que hice ese fin de año.

Entré al mundo de Beckett sin preparación. Beckett era (y aún es) un completo desconocido para mi. Por tanto, el encuentro tuvo tintes más bien amargos. No me esperaba su temática, que terminó por aderezar mi estado de ánimo durante los tediosos paisajes siberianos.

Beckett y cuadernillo de notas transiberianas.

Beckett y cuadernillo de notas transiberianas.

El libro consta de cuatro nouvelles: The End, The Expelled, The Calmative y First Love. Leí en la introducción que estas obras fueron escritas por Beckett originalmente en francés, y posteriormente traducidas al inglés, una de ellas por el mismo autor. Las cuatro historias rondan una misma temática: un hombre, el narrador en primera persona, bajo una condición terrible de desamparo y decrepitud, que me recordaban los personajes de Poe o de Lovecraft, y que insistían, pese a todo, en encontrar una existencia llevadera. En esta terca búsqueda ocurre inevitablemente un encuentro, aparece un otro, una persona que acarrea un momento de violenta intimidad: un vagabundo, un cochero, una mujer...

Por ejemplo, en First Love, el protagonista nos dice:

I didn't understand women at that period. I still don't for that matter. Nor men either. Nor animals either. What I understand best, which is not saying much, are my pains.

Brutal.

Pero terminé el libro lo más rápido que puedo leer en inglés, cosa que me cuesta mucho. Y me moví al siguiente libro que llevaba conmigo en el tren: La apariencia de las cosas, de John Berger. ¡Ah, qué delicia es leer a Berger!

El volumen es una selección de artículos escritos por Berger sobre visión sobre ciertos personajes de la historia y el arte, desde el Che Guevara, hasta Corot; comentarios suyos sobre la pintura, el dibujo y la fotografía; su manera de entender el arte moderno desde su marxismo, como rechazo a la propiedad privada y a la mercantilización de la obra de arte.

Pero fue una pena leer este libro sin acceso a Internet. Hubiera sido una experiencia mil veces más satisfactoria leer sus observaciones de pinturas específicas o el desarrollo artístico de un pintor, teniendo en frente sus pinturas. Pero en ese momento estaba incomunicado del mundo, en un tren en marcha, atravesando husos horarios como estaciones ferroviarias.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)
  7. La madre. Máximo Gorki (07/03/2016 - 07/17/2016)
  8. O pouso do fume. Dores Tembrás (07/17/2016 - 07/21/2016)
  9. A distancia do tambor. Eva Veiga (07/21/2016 - 07/28/2016)
  10. La Comuna de París. Historia y recuerdos. Louise Michel (07/24/2016 - 08/12/2016)
  11. First love and other novellas. Samuel Beckett (08/12/2016 - 08/20/2016)
  12. La apariencia de las cosas. Ensayos y artículos escogidos. John Berger (08/20/2016 - 08/31/2016)

July 28, 2016

A distancia da ferida

Se os soños baixan como estrelas
a beber do día.
Se a verdade máis fonda se atopara
na incerteza.
Se sempre a luz deixa
o seu segredo sobre as cousas.
Se arrola a noite aínda máis dentro
a tenrura do volcán.
Se me ollas en silencio e o mundo
deixa de dar voltas.
Se se abrise a chuvia
nos teus labios.
Se da nube me derrota
a súa beleza.
Se o amor nos ergue
sobre a cinza.

— Eva Veiga. 35. A distancia do tambor (2014)

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)
  7. La madre. Máximo Gorki (07/03/2016 - 07/17/2016)
  8. O pouso do fume. Dores Tembrás (07/17/2016 - 07/21/2016)
  9. A distancia do tambor. Eva Veiga (07/21/2016 - 07/28/2016)

July 25, 2016

O pouso da infancia

Hoxe é día da Patria Galega, así que falemos galego. E en galego digamos que a semana pasada lin o primer poemario da miña profesora Dores Tembrás: O pouso do fume.

O poemario é un rondar en tres partes: oxidación, combustión e pouso. É un rondar da infancia oxidada por o tempo, pero tamén é unha infancia dúctil por o debullo da memoria en combustión. E iso foi importante pra min: descobrir que o pasado, o noso pasado persoal, é re-interpretábel, susceptíbel ao redefinición. E iso é só posíbel porque na memoria hai recordos aínda sen significación, tenras imáxenes agardando sobir ao superficie, e elas, aínda que non queramos, forman un pouso en nos, que nos manteñen en pé cando os ventos parecen derrubarnos.

para min
a lata dos botóns
o imán industrial dos alfinetes
quediña
entre bobinas de fío acrílico
o son da remalladora
e cintas métricas que o medían todo
canelas coma tesouros
tesouras coma dentes
figuríns de París
para no recortar
e o banquiño forrado
para mirarlo todo

— Dores Tembrás. O pouso do fume (2009)

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)
  7. La madre. Máximo Gorki (07/03/2016 - 07/17/2016)
  8. O pouso do fume. Dores Tembrás (07/17/2016 - 07/21/2016)

July 19, 2016

Мать

Terminé de leer "La madre", de Máximo Gorki. Mi apreciación general, y por tanto injusta, es que es un gran panfleto de propaganda soviética. Pero vayamos por lo menudo.

La obra está dividida en dos partes. En la primera parte, Pelagueia Nílvona, la madre, es un personaje secundario; en cambio, su hijo, Pável, es el protagonista, un obrero que va tomando, a lo largo de esta sección, un papel preponderante en el movimiento revolucionario de la región. Y cierra con la segunda, y definitiva, encarcelación de Pável, debido a que encabezó la marcha del primero de Mayo, con la "bandera del partido".

Mientras Pável se torna referencia del movimiento obrero y campesino de la región, Pelagueia va tomando consciencia de clase, en conversaciones con los camaradas de su hijo, ya que organizaban reuniones en su casa.

En la segunda parte de la novela, Pelagueia Nílovna, se convierte en protagonista absoluta de la obra, entregándose por completo al movimiento obrero y campesino de la región. La obra termina con un final abierto y abrupto: mientras llevaba a distribuir el discurso de su hijo durante el juicio en su contra, es descubierta por la policía secreta del Zar, pero no sabemos si la policía detiene a Pelagueia, o si la muchedumbre, que se había reunido al ser la madre detenida, toma partido y lo impide.

El estilo de la obra está orientado al diálogo, en ocasiones me costaba deducir quién era el personaje que hablaba. Por el contrario, hay pocas descripciones, y nulo lenguaje poético. Se vuelve casi un manual de retórica, y es que los diálogos son brillantes, punzantes, van al punto, formando un discurso para el desarrollo de la militancia, para la organización de movimientos obreros y campesinos. Y esto, parece ser, el género literario del realismo socialista.

Resaltando lo que más me llamó la atención, está el desarrollo de la consciencia de clase en el individuo, en este caso, en la madre. Este desarrollo comienza con reconocerse como miembro de una clase social.

En el contexto actual, y de manera ramplona, podemos decir que la población obligada a recurrir al mercado de trabajo para vender su fuerza laboral y así sobrevivir, forma parte de la clase proletaria. Por otra banda, el grupo que va al mismo mercado de trabajo, pero para comprar fuerza laboral, conforma lo que se conoce como la clase burguesa. Entonces, por medio de diversos mecanismos que analiza Marx en El Capital (a los que en este espacio no entraremos al trapo), la burguesía, reproduce su capital a partir de la privatización de una parte del trabajo realizado por el proletariado. Siendo esta reproducción del capital el objetivo primordial de la clase burguesa.

Básicamente es la continuación de la relaciones de producción de casi siempre, donde hay gente explotada y otra gente que vive de esa explotación, pero a través de mecanismos más sutiles, que se mimetizan, ocultan tras las leyes, política, discurso económico, etcétera.

El desarrollo de la consciencia de clase es, pues, el reconocimiento de las condiciones materiales del individuo, para asumirse dentro de una clase social, y descubrir que gran parte de dicha condición material se debe a la organización social y a las relaciones de producción impuestas; que la posibilidad de salir de una clase desfavorecida (la mentada movilidad social) es tan pequeña como ganar la lotería, por más discursos de motivación personal que se escuche. Son entonces, la organización y la movilización, los medios para promover el cambio de las relaciones de producción, a otras más horizontales y democráticas.

La manera en como se moviliza a la clase proletaria es con difusión, formación, debate, o como quieren llaman ahora empoderamiento.

En la novela, el Estado zarista persigue afanosamente a quienes agitaban políticamente a los obreros y campesinos. La sola impresión de periódicos, o la organización de asambleas, eran consideras un acto de sedición, punible con el destierro a Siberia.

Hoy en día creemos que esto ya no es así, que nuestra libertad de expresión y nuestro derecho a la asociación son inapelables. Sin embargo, la evidencia del día a día nos indica lo contrario: vemos lo que sucede en las calles con las manifestaciones del #BlackLivesMatters, donde afroamericanos son detenidos sólo por expresar su indignación. O de manera más global, la persecución y acoso que sufre Wikileaks por parte de los gobiernos de las potencias mundiales, por difundir las relaciones ocultas de poder, que al final siempre tienen como objetivo la circulación y acumulación de capital.

Por tanto, y en última instancia, la organización y movilización social, con el objetivo cambiar las relaciones de producción, es algo todavía duramente perseguido y castigado, ya sea de manera judicial o extrajudicialmente. Sólo que ahora estamos en un mundo con más ruido y distracción, donde la vida inauténtica se presenta como objeto de deseo.

Algo que no me gusta en la retórica de "La madre" es el uso determinista de la historia, donde el triunfo de la razón y las buenas personas aparece como algo inevitable. La historia como fetiche: el futuro glorioso es el motivo para el cambio. Ciertamente me falta leer a Walter Benjamin, pero no me parece que el futuro es fijo para la gloria de cierto grupo. Los cambios nunca aseguran una mejora, mucho menos inmediata. Al saltar, nunca se sabe donde se va a caer. No se puede asegurar que uno esté en el lado correcto de la historia, a menos que se sea un reaccionario, que busque evitar a toda costa los cambios sociales.

El motivo para cambiar las cosas no puede ser la historia, mucho menos la historiografía. El motivo, hasta donde entiendo, es la supervivencia, de nosotros y de todo lo que nos rodea, lo material, la vida en general. Esta supervivencia depende, hasta donde veo, de la resolución de las contradicciones a las que nos enfrentamos con nuestros modos de producción, de nuestra forma de relacionarnos entre todos los que coexistimos.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault. (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)
  7. La madre. Máximo Gorki (07/03/2016 - 07/17/2016)

July 02, 2016

sociedad panóptica o la economía de los ilegalismos

El pasado jueves fue el recital que usualmente enmarca los cierres semestrales del taller de poesía. Leí dos poemas, el de Geschichte, publicado ya anteriormente en este espacio, y este otro, que tenía aún sin exhibir. Es una re-lectura de la Odisea:

Poder corpóreo

Padre exige
discreta irreprochable
Tu entrega.
El niño busca
mientras tejes sudarios
salvación fatua.

Eurímaco, Antínoo, Leodes, Anfínomo, Leócrito, Agelao, Anfimedonte, Demoptólemo, Eurídamas, Leócrito, Eurínomo, Pisandro, Elato, Cresipo, Eurfades, Pólibos…

Tensad este arco.

Seguramente, esta re-lectura al clásico griego no hubiera sido posible sin la influencia del libro que acabo de terminar: Vigilar y castigar, de Michel Foucault.

Vigilar y castigar

Michel Foucault

El libro está dividido en cuatro partes: suplicio, castigo, disciplina y prisión. Las primeras páginas están dedicadas a describir, descarnadamente, el suplicio a Robert François Damiens, que, francamente, fue lo que me atrajo cuando lo comencé a leer en formato digital, y la razón última por la que lo compré en papel posteriormente.

Foucault es muy francés: casi todas sus referencias históricas se restringen a su lengua y región, aunque sin menoscabo alguno, ya que se debe reconocer que, Francia, engloba casi la historia del mundo occidental a partir de su Revolución. No obstante, en esta época de multiculturalismo y transversalidad, se echa en falta esa otra parte de la humanidad.

En cuanto al suplicio, Foucault nos habla del uso político del cuerpo del condenado, con el cual, el poder del Rey recupera la legalidad perdida. Pero el dolor no se aplica manera arbitraria, hay una gradación con respecto, no sólo a la ejecución del crimen, sino también a su vinculación. Así, un mero sospechoso puede recibir un tormento debidamente calculado para la constatación de la verdad. Un detalle interesante, es que en ese Medioevo y Renacimiento, la justicia no era pública sino secreta: el condenado muy posiblemente no supiera jamás cuál era la acusación que sobre él recaía. Era deber de los magistrados encontrar la verdad y dictar sentencia con apenas participación del inculpado. No obstante, la pena capital siempre fue pública: era la representación de gran batalla entre el Rey y el mal, donde la soberanía monárquica debía restaurar, frente a sus súbditos, su fuerza y poder. Escarnio y confirmación.

Pero el cadalso comenzó a provocar indignación, tanto entre la plebe, como entre la emergente burguesía. Poco a poco la restauración pública del poder real se convirtió en campo de revueltas e insurrección. Y el suplicio se tornó en castigo. Se invirtió el foco: los juicios se vuelven públicos y los castigos, privados. Surgió la sociedad capitalista que se ufana de escribir, parlamentariamente, sus propias leyes, y considera a la vida social un pacto, un contrato mercantil. Oculto tras ese pacto, hay un laberinto de ilegalismos, y quien ostenta el poder determina cuándo se ha roto dicho pacto, dando cuerpo a la paradoja jurídica del criminal, ya que para restituir el pacto hay que romperlo de nuevo. Es entonces cuando se funda el derecho penal como una economía de ilegalismos, de penas, a partir de la determinación de una verdad aceptada públicamente. Es también entonces cuando se deja de castigar y se habla de una reinserción a la sociedad en centros de readaptación.

¿Qué ocurre en estos centros de readaptación social, o cárceles? La imposición de una disciplina. Ahora el criminal ya no es un monstruo antinatura, es un enfermo al que hay que curar. La disciplina tiene como objetivo la conformación de cuerpos dóciles. Docilidad y obediencia a la jerarquía social. En cuanto a su función, la cárcel no se diferencia mucho de la escuela, el cuartel, el hospital, el monasterio o el manicomio. Todos ellos buscan inocular una adaptación servil del individuo, en provecho del bien mayor, y esto, a través de la organización espacial y temporal de los cuerpos y sus actividades, coaccionados por una continua vigilancia.

La eterna vigilancia es la obsesión de los centros disciplinarios. En el siglo XVIII, el filósofo inglés Jeremy Bentham propone un tipo de arquitectura carcelaria llamada panóptico, cuyo propósito es crear un espacio donde un único vigilante puede observar a todos los internos sin que éste pueda ser visto. De esta manera, los internos nunca podrán saber si son vigilados o no, y una sola persona (o nadie, en principio) podrá vigilar a una gran cantidad. Aunque estrictamente como arquitectura no tuvo éxito, sí lo tuvo como aspiración del poder para su sostenimiento. Es por eso que hoy en día vivimos en sociedades que podríamos considerar panópticas, situación que George Orwell denunció en su novela 1984. El big brother nulifica el espacio necesario para una insurrección verdaderamente desafiante, por lo que preferimos la conformación y el asimilamiento, y lo preferimos sin resistencia porque, ideológicamente, se nos insiste en que poseemos una, casi, total libertad.

Finalmente, está la prisión, el lugar donde se espera que el criminal se reconstituya como ciudadano a través de disciplinas, tanto solitarias como colectivas. Se asume que, aislando al individuo, sometiéndolo a la soledad, éste meditará sobre sus actos, con el consecuente arrepentimiento, así como el deseo de resarcir el daño causado. Sin embargo, en la práctica, este mecanismo no es más que un auto-engaño social: al supuesto criminal se le aparta de la sociedad por una temporada y jamás podrá reinsertarse en ella de nuevo, ha quedado marcado de por vida. Todo ex-convicto sigue siendo un condenado. Está destinado a la miseria, él y todas las personas que de él dependen, mujer e hijos. Por lo tanto, si una persona, por una causa menor entra a prisión, para sobrevivir con el mínimo decoro, debe profesionalizarse como criminal dentro de la misma prisión. Es allí donde, con la convivencia con otros internos, se crean vínculos y códigos que lo marcarán el resto de su vida. No es de sorprender, por tanto, que el padre de la criminología, Eugène-François Vidocq, haya sido un delincuente redomado, que elevó a ciencia su oficio.

Ampliación del campo de batalla

Michel Houellebecq

Para relajarme después de Foucault, regresé a uno de mis autores preferidos, Michel Houellebecq, para darme cuenta que ya no lo es.

Esta es su primer novela y ya desde aquí establece el discurso que repite en las otras obras que le he leído: tanto el liberalismo económico como la libertad sexual, han creado humanos angustiados por su fracaso. Una sociedad de perdedores, acomplejados y ninguneados, en espera de enloquecer, suicidarse o asesinar, en cualquier momento. Los triunfadores tampoco salen indemnes: seres frívolos, aburridos, sin ya capacidad de asombro, atribulados en el spleen de Baudelaire. La naturaleza es un inacabable centro comercial, y el cuerpo de los otros están destinados a nuestro placer egoísta, pero sólo si tenemos dinero y belleza. Après nous le déluge.

Pero han sido demasiados franceses por ahora. Pasemos a los rusos.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)
  5. Vigilar y castigar. Michel Foucault. (04/25/2016 - 07/01/2016)
  6. Ampliación del campo de batalla. Michel Houellebecq (07/01/2016 - 07/02/2016)

June 23, 2016

Illas Cíes

Pues me compré, en preparación para un futuro viaje, una cámara PowerShot G7 X. Y me puse a leer el manual. Mi intención es leer un poco sobre los fundamentos de la fotografía digital y la composición fotográfica, con el objetivo de tener recuerdos fotográficos de espacios recorridos con un mínimo grado de estética.

Este es mi primer ejercicio, aprovechando una visita rápida las Islas Cíes.

Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes
Cíes

May 22, 2016

Θεσσαλονίκη und geschichte

Geschichte.

avance retroceso
espiralagalope
Historia remontada
en muslos de la herida

el polvo que se eleva
          formó astros

Con el pretexto del GStreamer Hackfest, fuimos unos días a Tesalónica.

ouzo

Probando el ούζο (ouzo).

La Torre Blanca de Tesalónica

La Λευκός Πύργος (Torre Blanca de Tesalónica).

Alejandro Magno

Estatua de Alejandro Magno.

sombrillas

Umbrellas, escultura de Γιώργος Ζογγολοπούλου (George Zongolopoulos).

Rotonda de Galerio

Sobre la entrada a la αψίδα του Γαλερίο (Rotonda de Galerio). Me gusta el detalle de la imagen de San Jorge sobre una frase en árabe.

Ágora romana

Antigua Ágora Romana.

Paseo marítimo de Tesalónica

Paseo marítimo de Tesalónica.

Arte callejero

Arte muralístico callejero.

April 24, 2016

La restauración de la lucha de clases

Al final disfruté leer Chavs. Dejé, meses atrás, el libro debido a que su lectura me exasperaba. Había recién terminado el anti-Dühring y me encontraba saturado. Hacía falta un respiro.

El libro, para un militante marxista, resultaría timorato, débil, pueril. Pero prácticamente no hay una militancia marxista, lo que le otorga relevancia al trabajo de Owen Jones.

Owen nos ofrece argumentos para rebatir el discurso hegemónico, esa perorata neoliberal que rechaza la pobreza como un problema estructural y sistémico, dentro de la sociedad capitalista contemporánea, sino que lo expresa como es un problema individual, de carencia de ambición y que ahora todos podemos ser ricos, si lo deseamos con todas nuestras fuerzas.

Tan asumido tenemos ese discurso en nuestras sociedades (ya sea México, España, E.E.U.U., Gran Bretaña) que pocos lo cuestionan. Ser crítico resulta tan irritante y peligroso, como ser ateo en una comunidad de cristianos fanáticos.

Chavs vino a abrir otro pequeño espacio para cuestionar, para declarar que ese discurso no es más que un mantra que nos repetimos constantemente hasta terminar creyendo en él, pero que no tiene sustento. Es mero idealismo metafísico.

La realidad está conformada por un gran segmento poblacional asalariado (o en busca desesperada un salario), que es la clase trabajadora. Ella genera valor social, pero que, paradójicamente, cada vez tiene más carencias, donde para sobrevivir debe ahogarse en deudas. Mientras, por otro lado, existe un reducido segmento cada vez más rico, y que no genera valor social alguno (aunque ellos, alzando los libros de Anne Ryan, arengarán lo contrario).

La contra-revolución de la década de los 80s, encabezada por Margaret Thatcher, Ronald Reagan, y sátrapas como Augusto Pinochet, revitalizada luego por el colapso de la Unión Soviética en los 90s, dio por terminada la lucha de clases. Pero ésta nunca se extinguió. Simplemente nos limitamos a cerrar los ojos. Y los ricos, con el poder político y mediático bajo su absoluto control, nos repetían con paternalismo: "ahora todos podemos ser clase media", "puedes ser tu propio jefe", "¡conviértete en un emprendedor y llegarás a ser como yo!", "si eres chingón encontrarás oportunidades y aplastarás a tu competencia".

La crisis financiera del 2008 fue la sacudida que hizo abrir los ojos de algunos. Lo que encontraron es que las clases sociales seguían existiendo, y cuyos intereses seguían siendo antagónicos. No obstante, era la inmensa clase trabajadora la que había perdido poder, con la práctica disolución de los sindicatos, privilegiando el sector terciario sobre el productivo; la clase trabajadora ha sido segregada en guetos y barriadas marginales; ha sido vilipendiada como "los perdedores", "los huevones", "los ni-nis", "los holgazanes", etcétera; sus organizaciones comunales habían sido desplazadas por una vibrante gentrificación.

Esto es lo que puso Owen Jones sobre la mesa con su Chavs. La lucha de clases continúa y el poder de la clase obrera debe recuperarse a base de organización.

Mi problema con el libro es que es demasiado británico, demasiado tories versus laboristas. Intentar extrapolar los fenómenos analizados en Inglaterra, Gales o Escocia, hacia nuestros entornos, resultaría muy peligroso, ya que llegaríamos a conclusiones falsas. Es un libro que apunta a situaciones concretas, y se antoja mucho hacer un proceso de abstracción y luego retraerlo a nuestra realidad. Pero no debemos. No es el Manifiesto Comunista.

Como dije al inicio, para un marxista militante (sin pretender comparar el trabajo de Marx con el de Owen, sería demasiado injusto para este último) el Manifiesto de Marx y Engels es suficiente argumentación, mucho más poderoso, vital y contundente. No obstante, el nivel de abstracción del Manifiesto (junto con los procesos contra-revolucionarios que hemos experimentado) complica su aterrizaje en la realidad contemporánea.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)
  4. Chavs. La demonización de la clase obrera. Owen Jones (04/10/2016 - 04/24/2016)

April 10, 2016

Libertad, positiva y negativa

Hace muchos años que mi amiga Chapis me regaló este libro. Lo leí y me ocurrió lo mismo que con "el arte de amar" años antes: no lo entendí. En aquellos días del 2004, yo era un chaval de derechas que votaba al PAN, que creía en el más obsceno individualismo-liberal y en la versión más rancia del emprendurismo. Obviamente muy estaba lejos, frío, perdido.

Y al igual que con "el arte de amar", su relectura ha sido una grata experiencia. Aunque en esta ocasión, debido a mis últimas lecturas marxistas, ya no me dejó boquiabierto, sino más bien venían a mi las lecturas de otros autores, anteriores a Fromm, que ya hablaban en esos términos. El mérito de Fromm fue integrarlos en la psicología social.

Como ya lo explica, de manera fantástica, Néstor Kohan, existen dos estadios de la libertad: la negativa y la positiva. La negativa nos habla de ausencia de obstáculos, de quitar todo aquellos que nos limita, que nos oprime, que nos bloquea nuestro andar por la vida. También se le conocer como libertad de. La segunda, la libertad positiva, es la libertad para. Es decir, una vez que carecemos de obstáculos, tenemos que saber hacia dónde dirigir nuestros pasos, definir nuestros propósitos asumiendo la libertad negativa dada.

Fromm dice que en las sociedades modernas, las personas ya tienen dada la libertad negativa. Los países alcanzaron y festejan sus independencias, sus revoluciones y no ya tienen limitaciones, se determinan de manera autonómica, no por heteronomía. La propaganda chovinista lo repite hasta el cansancio. Sin embargo, el hombre moderno no sabe qué hacer con esta libertad. En última instancia sólo usamos esa libertad para poder vender y comprar mercancías.

Esta situación de quedarse sólo con la libertad negativa ha creado un vacío existencial en los individuos que huyen despavoridos de este sentimiento de aislamiento, perplejidad, y se refugian en los comportamientos sadomasoquistas (emocionales, más que sexuales), en el conformismo, en el autoritarismo, etc. Es decir, ansiamos que otros se hagan cargo de nuestra propia existencia, que nos digan que hacer con esta libertad que se nos fue dada sin más explicaciones.

Luego Fromm dice que la libertad positiva se logra cuando el individuo se relaciona de manera espontánea y amorosa con los demás. Cuando aceptamos y queremos las individualidades de los demás y buscamos la igualdad material entre todos los seres humanos.

Lo que tenemos, entonces, es que la libertad es la unidad dialéctica de dos movimientos: negativo y positivo. El último no puede existir sin el primero y el primero sin el último genera sociedades e individuos enfermos, destructivos.

El problema radica, por tanto, en el tránsito de la libertad negativa hacia la positiva. Aquí Fromm hace énfasis en la educación como el mecanismo para paso. Pero que la educación actualmente sólo genera individuos conformados para ser útiles a la sociedad, no para cambiarla.

Este tránsito dialéctico me recordó a Hegel, citado por Engels, en el libro conocido como "el anti-Dühring":

Para Hegel, la libertad consiste en comprender la necesidad. «La necesidad es ciega mientras no es comprendida». La libertad no consiste en el ensueño de una acción independiente de las leyes de la naturaleza, sino en el conocimiento de dichas leyes, que permiten hacerlas actuar sistemáticamente en vista de ciertos fines determinados. [..] La libertad consiste, por tanto, en esa soberanía sobre nosotros mismos y sobre el mundo exterior, fundada en el conocimiento de las leyes necesarias de la naturaleza; la libertad es, pues, necesariamente un producto de la evolución histórica.

Hegel nos dice que la libertad no llega hasta que seamos capaces de entendernos a nosotros mismos y lo que nos rodea. El desarrollo del conocimiento científico nos permitirá el acceso a la libertad negativa y el tránsito a la libertad positiva.

Pero seamos más radicales. La libertad negativa no sólo debe limitarse al quitar a las estructuras sociales, económicas y políticas que nos inmovilizan, sino que debemos, de manera social, en comunidad, eliminar todas las restricciones materiales (pobreza, explotación, etcétera) para desarrollo pleno del individuo, donde las relaciones sociales sean espontáneas, autonómicas, de amor. Entonces, yo no podré ser libre, hasta que todos los demás (especies no-humanas incluidas) también lo sean.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)
  3. Miedo a la libertad. Erich Fromm (03/07/2016 - 04/10/2016)

April 02, 2016

Heráclito y Wisława Szymborska

Pensé en este hilo en Twitter mientras leía la presente selección de poemas de Szymborska.

Se dice que hay que buscar lo grandioso en lo más humilde. O, como en se menciona en dicho hilo, bajo los términos del fragmento 22 B 124 DK de Heráclito:

σάρμα εἰκῇ κεχυμένον ὁ κάλλιστος, φησὶν Ἡράκλειτος κόσμος

El orden más bello del mundo es un montón de desechos esparcidos al azar.

Heráclito es denso, oscuro y se han disparado parrafadas a mansalva en su interpretación. No obstante, en este fragmento se recoge una intuición ancestral: que el todo —el cosmos—, de alguna manera, ya se encuentra en las partes. Por tanto, si estudiamos con atención lo ínfimo y sus transformaciones, podremos obtener un vistazo de la totalidad.

Y creo que mucho de esto hay en en la poesía de Szymborska. Se sabe que Szymborska "huye" de las grandes palabras, y es, tal vez, porque las palabras pequeñas contienen ya a la grandes. Los hechos concretos, las ideas cotidianas, inmediatas, ya albergan en su seno a las grandes ideas, a la gran filosofía, a las ideologías.

Este huir de las grandes palabras es indispensable ahora, cuando los agoreros de las pseudo-ciencias, los vendedores de las soluciones mágicas, los arengadores del discurso hegemónico, nos urgen con sus palabros a elegir sus mercancías, a votar por ellos, a forzar el consenso.

Volver a la poesía del gato, de la habitación, del paisaje, de la estación de tren, del currículum. Pulir el lenguaje con el pañuelo del abuelo para sacarle ese brillo diáfano que nos pertenece a todos.

Déjenme terminar volviendo a Heráclito y Szymborska.

El archi-conocido fragmento 22 B 12 DK de Heráclito dice

ποταμοῖσι τοῖσιν αὐτοῖσιν ἐμβαίνουσιν ἕτερα καὶ ἕτερα ὕδατα ἐπιρρεῖ

En los mismos ríos entramos y no entramos, [pues] somos y no somos [los mismos].

Mientras que el poema más famoso de Szymborska es Nada dos veces

Nada sucede dos veces
ni va a suceder, por eso
sin experiencia nacemos,
sin rutina moriremos.

En esta escuela del mundo
ni siendo malos alumnos
repetiremos un año,
un invierno, un verano.

No es el mismo ningún día,
no hay dos noches parecidas,
igual mirada en los ojos,
dos besos que se repitan.

Ayer, mientras que tu nombre
en voz alta pronunciaban,
sentí como si una rosa
cayera por la ventana.

Ahora que estamos juntos,
vuelvo la cara hacia el muro.
¿Rosa? ¿Cómo es la rosa?
¿Como una flor o una piedra?

Dime por qué, mala hora,
con miedo inútil te mezclas.
Eres y por eso pasas.
Pasas, por eso eres bella.

Medio abrazados, sonrientes,
buscaremos la cordura,
aun siendo tan diferentes
cual dos gotas de agua pura.
  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)
  2. Saltaré sobre el fuego. Wisława Szymborska (03/20/2016 - 04/02/2016)

March 29, 2016

Educación y Andorra

Llenáronse de moho
mis sueños infantiles
cuando asumí el juego
en un pupitre agachado
con tal de no estar solo
¿viste aquella sombra?
pájaros deberías mirar
La fisura del silencio
devorando las hormigas
tímida crueldad
miel de azaleas
atrofiados te quiero
en el abismo del quizás
con tal de no estar solo
nos abrazó el desierto
con arbustos multicolor
viento seco anunciando
la duda       el adiós
Julieta Venegas y Andorra

Anuncio del concierto de Julieta Venegas en Andorra.

mañana nevada

Mañana nevada rumbo a la estación de esquí.

día soleado

Día soleado.

esquiando en la tarde mientras neva

Esquiando durante nevada.

March 20, 2016

Las uvas de la ira

Cuatro meses con este libro, aunque en medio de muchas otras actividades, dicho tiempo revela el trabajo que me ha costado leerlo en su idioma original. En general, leer en inglés me cuesta más de lo que me gustaría; en particular, el inglés macarrónico (o debería decir oklandónico) del libro ha significado un duro reto.

El libro comienza con el Dust Bowl y termina con la escena clásica de la Caritas romana.

El Dust Bowl es de las tragedias ecológicas más grandes de la humanidad, que precedió directamente a la Gran Depresión, y que el típico cuñado no menciona cuando habla de los ecocidios causados por los sistemas totalitarios.

La Caritas romana nos habla de esa caridad, donde entregamos algo absolutamente íntimo e idealizado para salvar, en el caso de la novela, a un completo extraño, que literalmente, está muriendo de hambre.

El resto es un extracto en la historia de la familia Joad que, como muchas otras familias, debido al Dust Bowl, son incapaces de saldar su hipoteca y están obligados entregar sus tierras al banco.

The bank—the monster has to have profits all the time. It can't wait. It'll die. No, taxes go on. When the monster stops growing, it dies. It can't stay one size.

[..]

The bank is something else than men. It happens that every man in a bank hates what the bank does, and yet the bank does it. The bank is something more than men, I tell you. It's the monster. Men made it, but they can't control it.

Sin lugar ni medios para vivir deciden migrar a California. Panfletos circulan de mano en mano prometiendo trabajo y vida digna en aquel estado. Cogen la Ruta 66 hacia el oeste, donde se encuentran con una migración masiva. Miles de personas abandonan sus tierras, devastadas por el Dust Bowl y marchan para California, el paraíso panfletario.

HIGHWAY 66 IS THE main migrant road. [..]

66 is the path of a people in flight, refugees [..] they come into 66 from the tributary side roads, from the wagon tracks and the rutted country roads. 66 is the mother road, the road of flight.

Viajan sin dinero, con hambre y la sed del desierto. Sueñan con encontrar un trabajo, ahorrar, con comprar una casa, estudiar, etcétera. Pero el viaje es difícil y cobra sus víctimas; se topan con el recelo y la ira de los locales en donde buscan posada; son rechazados, robados, vilipendiados. Okies, les llaman de manera despectiva.

Tom said, "Okie? What's that?"

"Well, Okie use' ta mean you was from Oklahoma. Now it means you're a dirty son-of-a-bitch. Okie means you're scum. Don't mean nothing itself, it's the way they say it. [..]"

Después de un éxodo lleno de vicisitudes, después de haber renunciado a su identidad, a sus raíces, después de enterrar a los patriarcas en cualquier zanja, llegan a finalmente a California, para ser recibidos con el desprecio del esclavista, el del patrón que recibe mano de obra forzada y abundante.

Las familias son hacinadas en campamentos espontáneos, desorganizados, sin higiene. Los adultos varones son acosados por la policía, donde cualquier intento de organización es acusado de "rojo y alborotador". El hambre campea a sus anchas. Los hombres mendigan por una jornada de trabajo; ofrecen lo único que tienen, sus pocas fuerzas, a cambio de magros salarios que no alcanzan ni para alimentarse a ellos mismos, menos aún a sus hijos. Saben que el invierno llegará sin un techo donde cubrirse.

El único remanso en la novela es cuando la familia Joad llega al campamento Weedpatch, que es un campamento cedido por el gobierno de Washington para los migrantes, y al ser territorio federal, las policías locales no pueden entrar sin la orden de un juez. En este lugar, los migrante se organizan, auto-gestionan, para dar a todos y a cada uno de los residentes, agua potable, baños, duchas, orden, seguridad. En ese lugar los Joad encuentran la tranquilidad que necesitaban para recuperarse del viaje, y donde finalmente recuperan su humanidad. Están rodeados de gente como ellos, sus iguales, donde deciden por consenso, sin la asquerosa caridad de los ricos para los pobres.

[..] we was a starvin'— me an' Pa an' the little fellas. An' it was a-rainin'. Fella tol' us to go to the Salvation Army." Her eyes grew fierce. "We was hungry— they made us crawl for our dinner. They took our dignity. They— I hate 'em! An'— maybe Mis' Joyce took charity. Maybe she didn' know this ain't charity. Mis' Joad, we don't allow nobody in this camp to build theirself up that-a-way. We don't allow nobody to give nothing to another person. They can give it to the camp, an' the camp can pass it out. We won't have no charity!" Her voice was fierce and hoarse. "I hate 'em," she said. "I ain't never seen my man beat before, but them— them Salvation Army done it to 'im."

Pero cerca del campamento no había trabajo sino hasta la primavera. La familia Joad decidió, con mucho pesar, irse hacia el norte, en busca de un lugar donde trabajar y ahorrar para el invierno.

Llegan a un rancho para la pizca del algodón. Les ofrecen el dinero suficiente para alimentarse bien aunque sin poder ahorrar. Sin embargo, se percatan que son usados como rompe-huelgas, como esquiroles, para un grupo de trabajadores que hacían huelga por el mísero salario que recibían. Estos huelguistas morían de inanición en la entrada del rancho, hasta que un grupo de embozados los dispersó, matando a los líderes. Cuando los huelguistas desaparecieron y llegó más mano de obra, los salarios cayeron y los Joad ya no pudieron alimentar a sus críos, quienes también debían, entonces, ir a pizcar algodón. La maś afectada fue Rose of Sharon, quien estaba embarazada y llevaba meses sin alimentarse adecuadamente. Al llegar el invierno, una enfermedad la hizo perder a su hijo, mientras que los varones luchaban contra la lluvia que amenazaba con inundar la choza donde vivían.

La lluvia los venció. Sin nada más en sus vidas, salieron en busca de un lugar alto donde pasar la noche, hasta que se toparon con un granero. Entraron temerosos de que el dueño los echara, pero solo encontraron a un niño y su padre moribundo. El padre llevaba tiempo sin llevarse comida a la boca, ya que todo se lo daba a su hijo. Ahora moría de hambre sin poder digerir nada de lo que su hijo le podía conseguir. Es entonces cuando Rose of Sharon decide darle el pecho que le hubiera tocado su hijo muerto.

Leyendo este libro he pensado en los desplazados de Siria. Tal como Steinbecek, que escribió este libro para colocarles la etiqueta de la vergüenza a los codiciosos cabrones que han causado esto, ojalá que el crimen que Europa está cometiendo contra todos los refugiados no se olvide nunca.

  1. The grapes of wrath. John Steinbeck (11/23/2016 - 03/20/2016)

February 07, 2016

Primer aniversario como vegetariano

El primero de enero del 2015 comencé con una determinación: adoptar una dieta vegetariana cada vez más estricta. Y ya cumplí un año con este propósito de eliminar, cada día con mayor rigor, alimento de origen animal.

Lo primero que hice fue eliminar de tajo la carne de animales, pero cedía ante las aves, peces y mariscos. Pronto quité aves y peces. Tardé en eliminar de mi dieta los mariscos, ya que me parecía difícil, viviendo en Galicia, eliminar esta delicatessen local. Pero al final lo hice. Ahora tengo pendiente eliminar los huevos y los lácteos, los que aún consumo ocasionalmente.

Todo comenzó hojeando el libro eating animals de Jonathan Safran. O tal vez un poco antes, cuando me enteré del especismo, o más bien, del anti-especismo, es decir, el oponerse a la idea de la "supremacía humana" sobre las demás especies. O quizás aún más atrás, cuando comencé a considerar la idea de la libertad marxista, que podríamos resumir con la frase sólo seremos libres en comunidad, o dicho de otra forma, yo no podré ser libre hasta que todos lo sean. O tal vez más atrás...

He de decir que no leí todo el libro de eating animals, tal sólo miré algunas hojas y me dije "ya está: tengo que ser vegetariano". Y me propuse el primero de enero del dos mil quince para comenzar.

En cuanto lo anuncié en mi círculo más cercano, comenzaron las advertencias, confundiendo el vegetarianismo con algún desorden alimenticio, citando el anecdotario. Aunque puedo decir que, en realidad, se preocupaban por mi. No obstante, fuera de los comentarios, las bromas y descréditos, nadie intentó obligarme a comer carne. En cambio, varios sí se ponían a la defensiva, bajo el supuesto que yo los obligaría a no comerla.

Después de este año puedo decir que los más duro es el aspecto social. Ni el cambio de dieta, ni el cambio de sabores, ni la renuncia a la carne (que jamás dejó de gustarme), fueron tan insospechadas como la reacción social.

La primera pregunta es siempre ¿por qué?. Pues como ya dije mi principal motivación es política, por evitar lo más posible la opresión a otros individuos.

Sin embargo, no está no es la única razón para explicar una dieta vegetariana, y aquí haré eco de información que me pasó un compañero vegano. Hay por lo menos tres motivos: 1) ecológicos, 2) por salud y 3) por los animales en sí. Todas debatibles, por supuesto, ya que todo argumento que atente contra el discurso dominante debe ser, por lo menos, "debatible".

Ecológicos

Según la FAO, organismo de la ONU, globalmente la ganadería genera el 18% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero. Para ponerlo en contexto, todo el trasporte mundial, combinado, genera el 13%. Pueden abundar en esto con el reporte La larga sombra del ganado. Problemas ambientales y opciones.

También la ganadería a gran escala es la responsable del consumo del 30% del agua fresca a nivel mundial. Según el Instituto de Ingenieros Mecánicos del Reino Unido, se necesitan más de 7,000 litros de agua para producir 500 gramos de carne de res, mientras que, en comparación, se necesitan 128 litros para 500 gramos de papas.

Volviendo a los reportes de la FAO, dicen que el ganado ocupa un tercio de la tierra no congelada del planeta. Es decir, mientras que con 6,000 metros cuadrados se producen 16,000 toneladas de comida vegetal, en cambio sólo se producen 170 toneladas de carne.

Esta misma necesidad de espacio para el desarrollo ganadero, es una de las principales causas de extensión de otras especies con la contaminación de agua y la destrucción de hábitat. El mismo Banco Mundial dice que la destrucción del 91% del Amazonas se debe a éstas prácticas ganaderas.

Sólo en los Estados Unidos, el ganado genera más de 3 millones de kilogramos en desechos. Según la EPA (Agencia para la Protección Ambiental de los Estados Unidos), una granja con 2500 vacas lecheras produce la misma cantidad de desperdicio que una ciudad con 410,000 habitantes.

Para concluir, el reporte "Assessing the Enviromental Impacts of Consumption and Production", del Programa para el Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP) dice esto (la traducción es mía):

Los impactos [negativos en la ecología] por la agricultura se espera que crezcan substancialmente debido al crecimiento poblacional, al incrementar el consumo de productos de origen animal. A diferencia de los combustibles fósiles, es difícil buscar alternativas: la gente tiene que comer. Una reducción substancial a estos impactos podría sólo posible con una cambio radical en la dieta mundial, alejándose de los productos de origen animal.

Salud

Este es el punto más sensible. Aquí las opiniones varían entre "¡te vas a morir!" y "tendrás una condición de acero", aún entre mismos nutricionistas. Entre la gente normal hay muchos mitos, muchos intereses y, por tanto, mucho miedo.

Puedo hablar de mi experiencia durante este año: no me he enfermado más que cuando era carnívoro, y sospecho que me he enfermado menos; no he bajado de peso; no me he debilitado, sigo jugando fútbol sala con los amigos y salgo a correr ocasionalmente; no ha disminuido mi rendimiento laboral/intelectual. Y voy más seguido al baño.

Aunque tengo aquí datos sobre los beneficios de una dieta basada únicamente en plantas sobre las dietas "omnívoras", prefiero saltarme el debate nutricional, tan sólo dejando un par de datos: varios atletas de alto rendimiento son veganos y el sitio web http://nutritionfacts.org/, donde el doctor en medicina, Michael Greger, expone los beneficios de la dieta basada en plantas, y los daños que produce la dieta basada en carne.

Los animales

En esta charla a estudiantes de Stanford, "The uniqueness of Humans", el neurocrinólogo Robert Sapolsky, trata de buscar cuál la característica que distingue al ser humano de los demás animales. Así, recorre cada característica que se creía única del ser humano y cómo la ciencia la ha desmontado.

Es decir, la especie humana no es particularmente diferente al resto de las especies. Me causó una gran impresión cuando leí a Bataille argumentando que en la antigüedad, el ser humano hacía sacrificios animales, no porque le pareciera trivial, al contrario, el ser humano consideraba a los animales casi como sus iguales, y por eso su sacrificio era algo doloroso y significativo.

Sin embargo, en la actualidad, el hombre-mercado, ha convertido a los animales en mercancías, en inventario vivo (livestock) y los tratamos de la peor manera posible.

En el mundo, cada año, matamos 70 mil millones de animales por su carne o sus productos alimenticios, seis millones cada hora (AWFW). Pero esto no se limita a la muerte sistemática y masiva, también las condiciones en las que están estos animales son brutales: torturas, hacinamiento, insalubridad, etcétera. Si queremos mantener una alimentación basada en carne, es indispensable tener la fría eficiencia de estas granjas industriales, o llevarla más allá.

Ya quedaron explicados los porqués.

¿Cómo ha cambiado mi vida con esta dieta? Socialmente ha cambiado, mis amigos se preocupan por lo que voy a comer cuando quedamos para cenar en algún lado, y esta preocupación me incomoda un poco. Por lo que he optado, de vez en vez, cenar en casa y luego quedar en otro lugar. Sin embargo, cada vez más restaurantes tienen opciones vegetarianas. Hasta han abierto nuevos establecimientos estrictamente veganos en la ciudad, aunque son un poco más caros.

Algunos veganos argumentan que se debe ser combativo, que hay que exhibir las contradicciones de los carnacas. Pero yo no tengo madera para confrontar directamente a personas, menos aún si les tengo estima.

Otro cambio es que mi gasto en despensa ha bajado. Antes mi gasto semana en despensa llegaba a los 50€ y ahora, difícilmente llega a los 30€. Por otro lado la basura que genero es mayoritariamente orgánica, la cual es menos contaminante que la otra. Ahora me preocupo por leer los ingredientes de los producto enlatados que compro. Me ocupo en cocinar más y en la variedad de las verduras, legumbres y frutas que consumo.

February 01, 2016

2016

Miro hacia atrás y veo al 2015 como un buen año, uno para recordar. Puedo decir con orgullo que en el 2015 viví. Aciertos, errores, mucho aprendizaje; muchas experiencias, plenas, la mayoría.

Leí (15 libros); viajé (Reino Unido, Dinamarca, Francia, etcétera); escribí (a mi ensayo "voto y resistencia" le guardo especial afecto); vi películas fenomenales. Pero particularmente viví experiencias, afectos, cercanías, que no había vivido antes, y que han dejado su marca indeleble.

No tengo palabras de agradecimiento suficientes para quienes me acompañaron durante este giro de translación terrestre. Ha sido un privilegio. Ansío, para con algunas de ellas, seguir andando una misma senda.

Profesionalmente fue año también fantástico: me sentí productivo, me sentí totalmente integrado en la comunidad de GStreamer, al ser una de las cabezas visibles del proyecto de GStreamer-VAAPI. Fue cumplir con una de mis metas profesionales más deseadas.

Participé en movimientos sociales, como en el Ateneo Libertario Xosé Tarrío, o el Centro Social A Comuna. Di una charla sobre el caso Ayotzinapa, que tuvo una estupenda recepción.

La sensación que me deja el año pasado es que no paré, no hubo ni un momento de ocio hueco. Siempre había algo que hacer, alguna decisión que tomar, algo que descubrir, cambiar, procurar, construir.

También tuve mi primer contacto con el sistema de Justicia, al ir a juicio por una demanda por agresiones que pusimos en la policía. Y fue una desilusión ver que la justicia, en todo el mundo occidental, se ha fetichizado con la mercancía genérica universal: el dinero. Exigir justicia es pedir dinero, no la mejora de la sociedad. Tengo que escribir sobre este tema en algún momento.

Hay otro tema pendiente a tratar en este espacio: este año adopté una dieta vegetariana, y tengo la intensión de hacerla más rigurosa hasta el veganismo.

En fin, miro hacia atrás y veo al 2015 como un buen año, aunque hay mucho más por delante. ¡Que la energía y el entusiasmo no falten!

January 11, 2016

Ayotzinapa: reporte de la GIEI

El pasado 24 de octubre di una charla en Ateneo liberatrio Xosé Tarrio sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa de acuerdo al reporte del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes.

Para la ocasión elaboré una serie de diapositivas que ahora pongo a disposición de todos por la web (ya que utilicé reveal.js).

Sin más dilación, aquí están: AYOTZINAPA CRIMEN DE ESTADO: Presentación del caso de acuerdo al reporte de la GIEI de la CIDH.

Charla sobre el caso Aytzinapa en el Ateneo liberatrio Xosé Tarrio

¡Gracias al Ateneo Xosé Tarrio por la oportunidad y a todos los asistentes!

November 22, 2015

Posol en pumpo

Fui por primera vez a Chiapas hace ocho años. Y Chiapas marca. Tuve la oportunidad de volver allí el año pasado. Y volvió a dejar su indeleble signo de selva, de mundo indígena, aún como turista aséptico.

Aún siendo lector de Rosario Castellanos, Chiapas deja sentir su punta afilada sobre la carne, para recordarnos que los tzeltales, choles, tzotziles, tojolabales, están allí, esperando pacientemente la rendición de cuentas, las disculpas, la fraternidad.

La fraternidad es fácil con quien es igual a nosotros. Pero la fraternidad con quien percibe el mundo de otra manera, con otros colores, diferentes olores, con remota teleología: ese es el reto. Pocas veces se ha hecho, de manera episódica y parcial, en la historia. Occidente tiene cepos, impone lenguas y cruces; Occidente tiene el horror de su parte y es voraz; Occidente es cobarde, desplegará su miedo en forma de violencia brutal y silenciosa; la justificará como civilizada, humanista, racional.

Rosario Castellanos nos recuerda lo fútil de nuestro deseo, nos recuerda que toda burguesía terminará siendo fagotizada por otra más resuelta, más vulgar y suicida. Nos recuerda también que los condenados seguirán estando allí, muriendo a la espera del momento, de la violenta fraternidad, de la igualdad con espinas, que los necios siguen sin entender.

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)
  11. Ver en las tinieblas. Narrativa, ensayo, evocaciones. José Revueltas (07/29/2015 - 09/26/2015)
  12. Ubik. Philip K. Dick (09/26/2015 - 10/09/2015)
  13. Observaciones acerca del sentimiento de lo bello y lo sublime. Immanuel Kant (10/12/2015 - 10/25/2015)
  14. Primero como tragedia, después como farsa. Slavoj Žižek (10/26/2015 - 11/05/2015)
  15. Balún Canan. Rosario Castellanos (11/08/2015 - 11/22/2015)

November 08, 2015

Un libro y cuatro películas

Estas últimas semanas vi cuatro películas. Las cuatro me gustaron mucho.

Vi Cromwell por curiosidad personal a este personaje de la historia británica, capaz de derribar la monarquía e implantar el poder popular, aunque después de su muerte la reacción haya reinstaurado a otra familia real.

Cromwell (1970)

Haganenet, o la profesora del parvulario la vimos durante en el taller de poesía. Y me hace preguntarme ¿Es necesario proteger la poesía, defender al poeta? ¿El arte es acaso un vampiro que exige el sacrificio de sus vestales, como dice Iván Zulueta, en su película Arrebato?

Haganenet (2014)

En los jueves de cine en el Ateneo Libertario, proyectamos Manuel, el hijo prestado. Es de esas películas que me conmueven. Un niño que da forma racional a su necesidad de libertad, que toma consciencia de la opresión que lo rodea, de la ideología que lo controla, es algo que me emociona hasta alzar el puño.

Manuel, le fils emprunté (1991)

Finalmente me terminé de intoxicar de Žižek con su documental sobre Holywood como aparato ideológico para la conformación del deseo.

The Pervert's Guide to Cinema (2006)

También terminé de leer su libro: Primero como tragedia, después como farsa. Creo que fue libro que leí en menos tiempo este año. Quedará claro que me gustó. Me gustó hasta que comenzó a citar y a alabar a Antonio Negri. El problema es su rancio eurocentrismo: creen que Europa se sostiene sola económicamente, que puede darse el lujo de ofrecer renta básica y empleos "de la información" por ser una sociedad "avanzada", sin decir nada de que en realidad Europa extrae beneficios del tercer mundo constantemente. Y todavía tiene el descaro de decir que el "tercer mundo" debería dejar de quejarse por los siglos de opresión colonial.

Pero vayamos a las citas que tanto me gustan:

Como decía Malcom X., hay que tomar partido, y hoy, los explotados tienen la razón:

la verdad es parcial, accesible solamente cuando uno toma partido, sin que por ello sea menos universal.

El comunismo como idea totalizadora (que tanto asusta a los posmodernos) que debemos adaptar a la realidad actual:

Si el comunismo es verdaderamente una Idea «eterna», entonces funciona como una «universalidad concreta» hegeliana: es eterno no en el sentido de un conjunto de características abstractas universales que se pueden aplicar en todas partes, sino en el sentido de que tiene que ser reinventado con cada nueva situación histórica.

¡Ojito! Esto es muy importante:

La presión por «hacer algo» es como la compulsión supersticiosa para realizar algún gesto cuando estamos observando un proceso sobre el cual no tenemos influencia real [..] El viejo dicho «no te limites a hablar ¡haz algo!» es una de las cosas más estúpidas que se pueden decir [..] Quizá, por el contrario, el problema ha sido que últimamente hemos estado «haciendo» demasiado [..] Quizá sea el momento de dar un paso atrás, pensar y decir la cosa correcta [..]

Sobre la ficticia mano invisible que controla el mercado:

[..] no existe tal cosa como un mercado neutral: en cada situación concreta, las configuraciones del mercado están siempre reguladas por decisiones políticas. [..] No existe una posición objetiva, «experta», esperando simplemente su aplicación; uno tiene que situarse, políticamente, de un lado o del otro.

¡El capitalismo es (otra) ideología utópica!

[..] la tarea central de la ideología dominante es imponer una narrativa que echará la culpa del colapso no al sistema capitalista global como tal, sino a desviaciones secundarias y contingentes [..]

[..] la misma noción del capitalismo como un mecanismo social neutral es ideología en su más pura expresión.

[..] la función de la ideología: [..] defender el orden existente contra cualquier crítica seria, legitimarlo como expresión directa de la naturaleza humana [..]

El capitalismo no es bueno, ni democrático, ni autoregulado.

Todas las características que actualmente identificamos con la libertad y la democracia liberal (sindicatos, sufragio universal, educación universal gratuita, libertad de prensa, etc.) fueron alcanzadas a través de una lucha larga y difícil por parte de las clases inferiores durante los siglos XIX y XX; es decir, fueron cualquier cosa menos las consecuencias «naturales» de las relaciones capitalistas. Se pueden recordar la lista de reivindicaciones con las que concluye el Manifiesto Comunista: la mayor parte de ellas, con la excepción de la abolición de la propiedad privada de los medios de producción, son actualmente ampliamente aceptadas por las democracias «burguesas», pero solamente como consecuencia de las luchas populares.

Que alguien le diga esto al Instituto Nacional Electoral

[..] nadie se toma en serio la democracia o la justicia, todos somos conscientes de su corrupta naturaleza, pero participamos en ellas, desplegamos nuestra creencia en ellas porque asumimos que funcionan incluso aunque no creamos en ellas.

Hablando de las «nuevas libertades», como la legalización de la marihuana o las bodas entre homosexuales:

La reclamaciones de nuevos derechos (que hubieran podido significar una verdadera distribución del poder) fueron concedidas, pero solamente a modo de «permisos»; siendo la «sociedad permisiva» precisamente una sociedad que amplía el ámbito de lo que los sujetos están autorizados a hacer, sin darles realmente ningún poder adicional.

Las cuatro grandes contradicciones del capitalismo (relacionadas con las que analiza Harvey):

¿Refrendamos la predominante naturalización del capitalismo, o el actual capitalismo global contiene antagonismos que son lo suficientemente fuertes como para impedir su reproducción indefinida? Hay cuatro antagonismos destacados: la amenaza que se cierne de una catástrofe ecológica; lo inadecuado de la noción de propiedad privada en relación con la así llamada «propiedad intelectual», las implicaciones ético-sociales de los nuevos desarrollos tecnocientíficos (especialmente en la biogenética); y por último, pero no menos importante, la creación de nuevas formas de apartheid.

El objetivo de la violencia revolucionaria, esa que emana del proletariado:

[..] hay que repetir descaradamente la lección de Lenin en El Estado y la Revolución: el objetivo de la violencia revolucionaria no es apoderarse del Estado, sino transformarlo, cambiando radicalmente su funcionamiento, su relación con su base, etc.

Otras más para que las apunte el INE:

[..] el principal defecto de la democracia: el ideal imposible del ciudadano «omnicompetente» [..] el misterio está en que, sabiéndolo, continuamos haciéndole el juego. Actuamos como si fuéramos libres para elegir, mientras en silencio no sólo aceptamos, sino que incluso exigimos que un mandamiento invisible [..] nos diga qué hacer y pensar. [..]

[..] la «crisis del la democracia» se produce no cuando la gente deja de confiar en su propio poder, sino, por el contrario, cuando deja de confiar en las élites [..]

[..] la democracia representativa, en su misma noción, implica la pasivización del a Voluntad popular, su transformación en una no voluntad; la voluntad se transfiere a un agente que representa al pueblo y que dispone por su cuenta. [..]

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)
  11. Ver en las tinieblas. Narrativa, ensayo, evocaciones. José Revueltas (07/29/2015 - 09/26/2015)
  12. Ubik. Philip K. Dick (09/26/2015 - 10/09/2015)
  13. Observaciones acerca del sentimiento de lo bello y lo sublime. Immanuel Kant (10/12/2015 - 10/25/2015)
  14. Primero como tragedia, después como farsa. Slavoj Žižek (10/26/2015 - 11/05/2015)

October 25, 2015

Kant

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)
  11. Ver en las tinieblas. Narrativa, ensayo, evocaciones. José Revueltas (07/29/2015 - 09/26/2015)
  12. Ubik. Philip K. Dick (09/26/2015 - 10/09/2015)
  13. Observaciones acerca del sentimiento de lo bello y lo sublime. Immanuel Kant (10/12/2015 - 10/25/2015)

Compré este librito en Barcelona, durante el viaje que hice a principios de este mes por Dublín y esta ciudad de Cataluña. Lo compré en la librería del Museu d'Art Contemporani. Lo compré porque albergaba la esperanza de leer algo de Kant, aunque no fuera su obra más famosa.

Sólo puedo decir esto: la primera parte, donde intenta distinguir los bello de lo sublime, me parece interesante. El resto no lo entendí. Y lo que tal vez sí entendí, no me gustó. Posiblemente en el siglo XVIII era comprensible su análisis sobre las mujeres y sobre el "carácter nacional", pero definitivamente esas ideas no soportaron la prueba del tiempo.

October 12, 2015

Ubik: la deconstrucción de la ciencia ficción burguesa

Traducción libre de http://www.depauw.edu/sfs/backissues/5/fitting5art.htm

Science Fiction Studies

Marzo, 1975

Ubik, de Philip K. Dick (1969) es, para este lector, uno de los más importantes trabajos de SF de los 60s, tanto por su deconstrucción y su huella de reconstrucción: desvela las maneras en las que la SF es usada con fines ideológicos, tanto en la ciencia como en la ficción, mientras que tentativamente mira hacia un futuro libre de dichas restricciones expuestas. En esta novela, Dick ha dinamitado y trascendido el género de SF y la "novela figurativa" de la cual es parte.

Dos criterios generales son los más comúnmente utilizados para cribar aquellos trabajos de SF que son merecedores de la atención de la crítica y pueden ser incluidos en una currícula universitaria. El primero refiere a las intenciones y contenidos científicos o filosóficos en condición de que es descrito como vulgarización científica o como un paradigma del método científico (extrapolación) que puede ser usado para explorar nuestros problemas contemporáneos; por ejemplo, la SF como literatura utópica. Un lineaje académico puede otorgarse también en la base de un criterio formal, que involucra el descubrimiento de cualidades estéticas o literarias: atención al estilo, imágenes y metáforas, y el pergeñar del trabajo hacia el estatus de "Bellas Artes". Estos intentos de hacer la SF respetable a través de su ingreso a una larga tradición literaria, la despoja de sus cualidades específicas o genéricas. Por tanto, estos también desempeñan un papel importante en la preservación del status-quo literario y, en forma de corolario, el de sociedad, que es función de la universidad el apoyar. Pero tal apoyo de la crítica conformista no tiene sentido en lo mejor que hay dentro de la SF, y en particular, con la escritura de Philip K. Dick.

La escritura de Dick no se incluye fácilmente dentro de los límites académicos tradicionales, por que sus novelas son, en apariencia, escritas mal y descuidadamente, con caracterizaciones superficiales, argumentos confusos, y desviaciones similares de la "buena escritura". Esta aparente desatención a la escritura, junto una sobre-abundancia de los detalles y convenciones tradicionales de la SF le han ganado el abandono tanto de los proponentes de la "bellas artes" como los de la "Nueva Ola"; mientras que sus despatarrados y caóticos futuros cercanos y su total indiferencia por las virtudes tradicionales de la SF, como la racionalidad y la posibilidad futurológica, le han causado ser ignorado por los proponentes más tradicionales de la SF extrapolativa. Sin embargo, este artículo intentará explicar, con el ejemplo de Ubik, cómo la SF de Dick presenta un modelo de una forma más subversiva de escritura que socava, en lugar de confirmar, el sistema represivo en el cual se ha producido, y actúa como crítica de las presunciones ideológicas del género de SF y de la novela tradicional en general.

Como en sus otras obras de ficción, desde Ojo en el Cielo (1957) y Hombre en el castillo (1962), pasando por Los tres estigmas de Palmer Eldritch (1964) y Laberinto de muerte (1970), Ubik se centra en el "problema de la realidad", en los esfuerzos de un grupo de personas por asir una realidad elusiva, cambiante, a veces alucinatoria y con frecuencia hostil. La novela se divide de inmediato en dos partes. Los eventos que conducen a la explosión toman lugar principalmente en un único plano de realidad involucrando la rivalidad empresarial entre los agentes psi de Hollis Talents y los "inerciales" (anti-psis) de Runciter Associates. Luego, posterior a la explosión y la muerte de Runciter, la realidad comienza a perder su consistencia e integridad. Aunque Joe Chip y los otros inerciales logran transportar a Runciter al Moratorio de los Amados Hermanos, donde los muertos son preservados en una "semi-vida" (un estado entre "la vida y la sepultura" (§2) en el cual, el sujeto puede ser revivido para comunicarse con él, mientras una menguante "actividad encefálica" sea retenida). Los intentos por revivir a Runciter son fallidos y reemplazados por los propios intentos de los preocupados inerciales por entender lo que está ocurriendo con ellos. Enfrentados a una realidad, desintegradora y hostil, conjeturan que existen dos fuerzas en oposición: un "proceso de deterioro" en el cual su realidad envejece y se deteriora, y otra fuerza que contrarresta a la primera e involucra manifestaciones inexplicables del fallecido Runciter.

Sus intentos por comprender pueden ser vistos en las diferentes hipótesis que ellos desarrollan, y que ocupan gran parte de la novela: piensan que Runciter ha grabado sus mensajes con antelación a su muerte; que Runciter sigue vivo tratando de contactarlos a ellos en semi-vida; o que Pat (la esposa de Chip) es una agente de Hollis y que ha logrado atraparlos en una ilusión mental. Pero como Chip admite, no pueden dar congruencia a todo; finalmente, él se "encuentra" con Runciter, quien le asegura que ellos (no él) murieron en la explosión y que ahora están conectados juntos en semi-vida, y él está tratando de comunicarse con ellos. Y la conciencia compartida de los inerciales de que, Des Moines en 1939, es una construcción mental del chico Jory, quien se mantiene en semi-vida alimentándose con la vitalidad de otros individuos en semi-vida. Sin embargo, esta explicación final es modificada, cuando Chip, inadvertidamente, se reúne dentro de esta ilusión con una persona del futuro quien le repone su abastecimiento de Ubik, el "soporte a la realidad" que lo protege de Jory; y luego destruido cuando Runciter, al abandonar el Moratorio, descubre que todas sus monedas y billetes tiene el rostro de Joe Chip.

Desde la primera mención a la semi-vida (un fenómeno en el cual, de acuerdo a Runciter, "ha enloquecido a los teólogos") para la búsqueda de los inerciales por el significado de su existencia y su consciencia de las fuerzas de vida y muerte, la narrativa de Ubik juega continuamente con una dimensión metafísica. La semi-vida no se presenta como un futuro posible realista (es decir, la novela no explica cómo la semi-vida puede ser posible, tampoco explora los problemas morales éticos o científicos que suscita). Por tanto el lector puede comenzar a concebir a la semi-vida como una transposición ficticia del mundo de los fantasmas y los espíritus en una novela de SF, donde las explicaciones son provistas por afirmaciones pseudo-científicas en lugar de una referencia a lo sobrenatural. Dentro de este contexto tanto la búsqueda de significado como la eterna lucha entre las fuerzas de la vida y la muerte han tenido tradicionalmente un sentido metafísico. La búsqueda animaría al lector, en general, a esperar no sólo que hay algún significado discernible en la realidad, sino que este significado se oculta atrás de la realidad observable (teleología) y que el hombre, en algunas ocasiones, recibe mensajes del más allá sobre el significado de la realidad (revelación divina). Jory, la fuerza negativa del delirio y la muerte, es el demonio de una alegoría Maniquea, mientras que los Runciter son agentes de Ubik, la fuerza que preserva la vida, que es un claro análogo de Dios: por su mismo nombre (del Latín ubique, la raíz de ubicuidad, uno de los atributos del Dios Cristiano), por sus funciones y, más explícitamente, por el epígrafe del último capítulo que recuerda al Evangelio de San Juan "En el principio era el Verbo...":

Yo soy Ubik. Antes de que el universo existiera, yo existía. Yo hice los soles y los mundos. Yo creé las vidas y los espacios en los que habitan. Yo las cambio de lugar a mi antojo. Van donde yo dispongo y hacen lo que yo les ordeno. Yo soy el verbo, y mi nombre no puede ser pronunciado. Es el nombre que nadie conoce. Me llama Ubik, pero Ubik no es mi nombre. Soy. Seré siempre.

Aunque el problema de la realidad es por tanto, planteada en términos metafísicos, tales expectativas del lector son continuamente frustradas, y la metafísica es rechazada. Los personajes son incapaces de descubrir cualquier significado comprensible final, y Joe Chip se da cuenta, cuando conoce a Jory, que no hay nada tras la realidad: "Bien, ya sé cuál es una de las dos fuerzas en acción, recapituló. Jory es quien nos destruye; ya ha aniquilado al grupo entero, excepto a mi. Detrás de Jory no hay nada: todo termina en él" (§15). Y de nuevo, cuando conoce a Ella, el exclama "Usted es la otra fuerza. Jory nos destruye, y usted trata de ayudarnos. Detrás de usted no hay nadie, como tampoco hay nadie detrás de Jory. He llegado a los últimos entes que intervienen en todo esto" (§16).

Sin embargo, el descubrimiento de Joe Chip de los "últimos entes que intervienen" no es del tipo de causa primera o última. Jory y Ubik, aunque puedan ser vistos como representaciones alegóricas de Dios y el Diablo, son limitados, no obstante, de varias maneras cruciales, que debilitan esta alegoría; o mejor dicho, siguieren una crítica a estos conceptos idealistas de "Dios" o "el Diablo". De hecho, Jory sólo "acelera" el "enfriamiento normal" y la muerte, que es el "destino del universo" (§13). Tampoco Jory se considera malévolo: su propia semi-vida, le dice a Chip, depende de su habilidad para cazar seres en semi-vida débiles (§15), una dependencia que es muy similar al argumento "ecológico" de Joe Chip en defensa de Runciter Associates y de los anti-Psis "neutralizando" a los Psis: "[los anti-Psis son] una forma de vida que se nutre de presas como los psis, y los psis son una forma de vida que se nutre de los normales. Equilibrio, el círculo se cierra. Depredador y presa. Parece que es un sistema eterno y, francamente, no creo que se pueda mejorar" (§3).

En términos metafísicos, la cosa Ubik es también un análogo a la "gracia" cristiana, la asistencia divina dada al hombre para ayudarlo a través del terrenal valle de lágrimas, en el cual ha caído, hacia el más allá, donde será celestialmente recompensado. La búsqueda de Chip se convierte, en gran medida, en una búsqueda por Ubik (con la búsqueda de Perceval por el Santo Grial, símbolo de la gracia cristiana y la redención), el cual lo protegerá de las fuerzas de la maldad y la muerte (Jory). Sin embargo, el significado de Ubik como agente mediador o como señalización de la realidad metafísica es socavado de muchas formas críticas. Primero, protege a Chip manteniéndolo en una realidad ilusoria, mientras encubre la realidad "real"del Moratorio. De manera similar, las religiones cristianas establecidas han disimulado los problemas humanos y las injusticias de la realidad al afirmar que esta existencia no es sino la sombra y la preparación a una realidad ideal e inmaterial. Segundo, Ubik es desacralizado a través del uso irónico de epígrafes, lo cuales discutiré en un momento, y dentro de la narrativa misma. Como aprende Chip (§16), Ubik es una invención humana, una imagen de la lucha de la humanidad contra la entropía, en lugar de una imagen de ayuda o guía divina en esa lucha. Y la referencia final a Ubik en la narrativa es un comentario irónico sobre la intervención divina: después de que la atractiva chica, que se había materializado desde el futuro para traer a Joe Chip un bote de aerosol con Ubik, desapareciera, dejándole a la mitad de su intento por invitarla a cenar, descubrió un mensaje en el bote: "Creo que se llama Myra Laney. Encontrará su dirección y número de teléfono al dorso" (§16).

Un epígrafe en la forma de canción publicitaria abre cada capítulo de Ubik, excepto ese último capítulo con el epígrafe citado anteriormente, el cual puede, no obstante, ser leído como una súper-anuncio teológico, confirmando la extraña identificación de la novela entre religión y capitalismo consumista. Estos anuncios comerciales, que tienen poco o nada que ver con la narrativa, venden Ubik como la mejor cerveza, el mejor café instantáneo, el mejor champú...

Hoy toca hacer limpieza, amigos: estos son los descuentos con los que liquidamos nuestros silenciosos Ubiks eléctricos. Sí, tiramos la casa por la ventana. Y recuerden: todos nuestros Ubiks han sido usados exclusivamente de acuerdo con las instrucciones. (§1)

La mejor manera de pedir una cerveza es pedir Ubik. Elaborada con lúpulo rigurosamente seleccionado y agua de la más absoluta pureza, envejecida hasta alcanzar el sabor perfecto, número uno entre las cervezas de la nación. Elaborada exclusivamente en Cleveland. (§2)

Si los apuros monetarios le quitan el sueño, hágale una visita a la señorita de Ahorro y Crédito Ubik: le librará de las siempre molestas deudas. Por ejemplo, supongamos que usted toma en préstamo, a un interés limitado , cincuenta y nueve contacreds. Vamos a ver: en total... (§8)

Estos "mensajes comerciales" proveen una reafirmación de la descripción de valor de Marx, Ubik es una equivalente universal (la materialización del valor de cambio), que puede representar o reemplazar a cualquier otra mercancía; bajo el capitalismo todo tiene su precio; mientras que la presentación de Ubik a través de estos anuncios subraya la obligación del capitalismo para producir necesidades (valores de uso) en el consumidor.

Es más, los epígrafes, a no ser pertinentes con la narrativa (donde Ubik es una "soporte de la realidad" que viene en aerosol y no es mencionado sino hasta el capítulo 10), puede ser visto como una subversión adicional al concepto metafísico de representación. Un epígrafe, como título, se espera que sirva como comentario y/o sinopsis del contenido de un capítulo, como si el significado fuera contenido en la escritura y pudiera ser resumido en la manera en que las etiquetas nos dicen qué hay dentro de un bote en el supermercado. Epígrafes impertinentes u ocurrentes (o encabezados de capítulos como en Laberinto de muerte) son un etiquetado erróneo deliberado que viola el contrato comercial en los fundamentos de la novela tradicional.

Los epígrafes irónicamente inapropiados para cada capítulo son, por tanto, un preludio a una más compleja refutación de la teleología y la metafísica en Ubik, que depende del reconocimiento de las presuposiciones metafísicas de la forma novelesca en sí. La novela burguesa clásica ha sido descrita en la reciente teoría literaria francesa como una construcción metafísica en sí: tradicionalmente, la novela ha sido un medio de representación, y el concepto de representación implica que el texto es una reafirmación de algún significado preexistente. Esta postura reduce a la lectura en un mirar a través del texto el significado "real", ya sea si ese significado sea realidad empírica, el diseño consciente del autor, un sus intenciones inconscientes. Un sesgo tan trascendental valoriza el significado mientras reduce el significante a un medio; de este modo enmascara y mistifica al texto mismo, tanto en su materialidad (su textura) y en su producción (el acto de escribir), de la misma manera que, como Marx ha mostrado, el intercambio de valores efectúa un enmascaramiento y mistificación del valor de uso del objeto, así como del trabajo humano concreto invertido en él.

La "novela figurativa" tradicional funciona de esta manera como un apoyo ideológico al capitalismo: refuerza una concepción trascendental de la realidad que mistifica la realidad actual del modo de producción capitalista, así como la represión y alienación resultantes. Y aunque las historias de SF representan una realidad imaginaria, ha estado tradicionalmente preocupada por la representación de una "alternativa ficticia al entorno empírico del autor" que es usualmente consistente y regulado por leyes conocibles. Como en otras novelas, hay un significado discernible, comprensible, que conforma a la novela de SF. (Y esto es muy lejano a cualquier crítica que uno pueda hacer del "contenido"de la novela de SF tradicional). Pero para el lector de Ubik cualquier interpretación final y definitiva se le es negada. Al final de la novela el lector parece que finalmente ha alcanzado una explicación completa de los hechos, según la cual, Joe Chip y el resto están en semi-vida, mientras que Runciter está vivo, tratando de contactarlos. La usual satisfacción del lector al terminar la novela y volver hacia atrás para entender como encaja todo, deriva en la confirmación formal de su concepción de la realidad y, en el caso de Ubik, en su alivio de haber finalmente resuelto la inquietante tensión entre la realidad ficticia y la ilusión. Pero esta satisfacción es breve, tan pronto como Runciter abandona el Moratorio, descubre que las monedas y billetes de su bolsillo llevan la imagen de Joe Chip (como al inicio de la segunda parte de la novela, el dinero de Joe Chip y de los otros inerciales, lleva la imagen de Runciter); una indicación de que ésta realidad es también ilusoria. Y la novela concluye, tan pronto como Runciter mira incrédulo su dinero: "Aquello sólo era el comienzo": el comienzo de una serie sin fin de realidades ilusorias, pero para el lector atento, también el comienzo de un final a un número de ilusiones sobre la realidad y la novela. No hay una sola interpretación satisfactoria de Ubik, la mía incluida; y la respuesta tradicional del lector (el descubrimiento de esa interpretación) es frustrada. Sin embargo, la frustración fue planeada; este tipo de texto no es más una ventana abierta al significado trascendental, sino un espejo que refleja la mirada del lector, forzándolo a salir de sus hábitos de lectura familiares mientras atrae su atención al funcionamiento de la novela como una forma de manipulación.

Ubik no sólo es una deconstrucción de las ideologías metafísicas de las implicaciones de la metafísica formal de la novela burguesa clásica, sino también de lo que (en Solaris) Lem ha descrito como las presunciones antropomórficas de la ciencia la SF. La ciencia es expresamente desmitificada, primero que nada, por la inobservancia de la plausibilidad científica y por la sola descripción "científica" de un dispositivo tecnológico en la novela:

Un bote de aerosol de Ubik consiste eun un ionizador negativo portátil, con una unidad auto-contenida, de alto voltaje y baja intensidad, alimentado por una pila de helio de veinticinco kilovatios de ganancia máxima. Los iones negativos reciben un giro de sentido contrario a las agujas del reloj, que les imprime una cámara de aceleración de nuevo diseño, creadora de una fuerza centrípeta tal que las partículas ganan cohesión en vez de dispersarse. Un campo iónico negativo reduce la velocidad de los protofasones habitualmente presentes en la atmósfera. Al disminuir su velocidad dejan de ser protofasones y, según el principio de paridad, ya no pueden enlazarse con los protofasones irradiados por individuos conservados en friovainas, lo cual significa, al menos durante un cierto lapso de tiempo, un incremento de la intensidad del campo de actividad protofasónica... que es experimentado por el semivivo en forma de un aumento de la vitalidad y una atenuación de las sensaciones de frío, características de las temperaturas de hibernación. (§16)

Este pasaje parodia la jerga científica que es usada comúnmente para esconder la ignorancia en lugar de proveer información o conocimiento (intente leer un libro de texto sobre cáncer, por ejemplo, una "enfermedad" cuya ciencia puede "describir" sin entenderla).

Más importante aún, Ubik es una crítica de los modos a priori de percepción que componen el pensamiento científico, y sobre los cuales la ciencia a menudo afirma como principios empíricos objetivos. Dick emprende esta crítica del imperialismo científico y de la visión de túnel llevando el subjetivismo al extremo, recordándonos, como lo hizo tal vez más eficazmente en los clanes de la luna alfana o en "laberinto de muerte*, que la posición de un observador es una perspectiva extremadamente subjetiva como para deducir leyes universales; la "realidad" es una construcción mental que puede ser socavada en cualquier momento.

La escritura de Dick es etiquetada a menudo como esquizofrénica, pero es tiempo de reconocer que esto no es necesariamente una crítica, la esquizofrenia puede ser, en las palabras de R.D. Laing en La política de la experiencia, un "avance" más que una "avería". La escritura de Philip K. Dick es un ejemplo de tales avances, no sólo en el sentido de una deconstrucción de la novela de SF, sino también un abrirse paso entre los confines psicológicos y perceptuales impuestos por el capitalismo.

Para la represión del individuo bajo el capitalismo, va más allá de la obvia maquinaria económica y militar del imperialismo o del control policiaco interno, que Dick ha denunciado con frecuencia en sus cartas públicas y discursos. También funciona de una manera más sutil y peligrosa bajo el control y la dirección de nuestras formas de percepción y pensamiento, haciendo una realidad radicalmente diferente ya sea impensable u horriblemente monstruosa. La bien conocida película de SF, Planeta prohibido (1956), por ejemplo, es una presentación clásica del tema de los "monstruos del id", aquellas energías libidinosas, las cuales (desde la noción de "pecado original" hasta las teorías contemporáneas de la agresividad innata del hombre), nos han sido enseñadas para temer y desconfiar, las cuales la sociedad busca dominar y controlar, y las cuales son desatadas del inconsciente cada vez que la vigilancia de la consciencia del individuo se relaje. A diferencia de esta película que contiene una advertencia explícita contra la desatadura de estas fuerzas, "El viaje del Beagle Espacial", de van Vogt, revela una postura más ambigua hacia dicha represión. Lo notable sobre la novela de van Vogt (especialmente en vista de su filosofía política) no es tanto el viaje, el cual es a la vez un viaje de auto-descubrimiento y el tema familiar de SF sobre la necesidad de síntesis e integración de diferentes métodos científicos y disciplinas con el fin de superar los retos de un mundo cambiante, sin la narrativa de una serie de contactos entre humanos y criaturas espaciales hostiles. Como los monstruos de Planeta prohibido, estas criaturas son símbolos de lo crudo, irreprimible, energías libidinosas que amenazan el tejido y el funcionamiento fluido del capitalismo. No obstante, en su presentación de estos monstruos podemos detectar también un implícito (o ilícito) deseo por esas fuerza y poder que contradice el mensaje explícito de la novela de la ciencia conteniendo a esas amenazas. Durante cada confrontación en la novela de van Vogt, el lector mira por un tiempo por los ojos de los monstruos, sintiendo y percibiendo la realidad como un monstruo la experimenta. Esta identificación, aunque breve, provoca nuestra admiración y envidia. A un nivel más alto, este es el caso en el entendimiento rotundo de lo que sería ser un Loper en Ciudad de Simak, donde caso toda la población de la Tierra emigra a Júpiter cuando tiene la oportunidad de convertirse en tal monstruo.

La SF de Philip K. Dick se centra menos en el desatado actual de estas fuerzas (el uso de Dick de mundos paralelos, su exteriorización de realidades internas) o en la forma "real" que puedan tomar, que en atacar las formas de control que ya he discutido (las presuposiciones de la formas novela y ciencia). Aunque la solución metafísica es rechazada, aunque parece que no haya una respuesta final a la pregunta final de qué es la realidad, y auqnue para Dick no haya una realidad única y final, hay poco pesimismo en los finales de la novelas de Dick cuando se comparan con el pesimismo simplista de la literatura actual de la desesperación. Aunque Ubik marca el fin de alguna de nuestras ilusiones, es esperanzadora en su rechazo a cerrar los conflictos con un manido final feliz o triste de la misma manera en como otra importante novela de SF de los 60s, La intersección de Einstein, de Delany. En el mundo post-cataclismo de Delany, extraños seres mutantes vagan por la Tierra, y hablan de un diferente e inescrutable futuro, pero hacia él avanzan deliberadamente, con esperanza y anhelo. Ubik, bajo la figura de Ella Runciter, también sostiene la promesa de una futuro diferente, inescrutable. Ella abandona la semi-vida por una "nueva matriz" para "renacer". Este renacimiento comienza con la disolución de la personalidad, como se puede ver en la descripción de Ella de entremezclarse y "crecer junto" a otras personalidades en semi-vida. Pero este renacimiento no se describe como reencarnación; no implica volverse algo específico, algo que ha sido diseñado o programado: en lugar es algo abierto hacia nuevas formas y nuevas posibilidades colectivas.

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)
  11. Ver en las tinieblas. Narrativa, ensayo, evocaciones. José Revueltas (07/29/2015 - 09/26/2015)
  12. Ubik. Philip K. Dick (09/26/2015 - 10/09/2015)

September 26, 2015

Revueltas

Extraña coincidencia, terminar esta antología de José Revueltas justo a un año de la desaparición forzada de los estudiantes de la escuela normal, rural, de Ayotzinapa, Guerrero. Aires de Revueltas, me gustaría decir.

Desconozco tanto, que me he aficionado a las antologías, así puedo paladear el abismo de ciertos autores o temáticas, guiado por un Virgilio, un algo menos de confiar. Como dice José Manuel Mateo, el antologista de esta obra:

[..] la función de ciertas antologías consiste sencillamente en señalar el punto sobre la tierra desde el que alguien decide ver el mundo.

Lo que buscaba en Revueltas era ese llevar a la literatura la dialéctica, o más exactamente el materialismo dialéctico. Y pude ver sus esbozos, tantear sus mecanismos: Ese ir y venir entre lo abstracto y lo concreto; la negación de la situación sobre la negación del proyecto; la angustia de lo perecedero y inmanente, frente al deseo de lo inmutable y trascendente.

A cambio de una buena experiencia literaria cualquier escritor que se respete es capaz de traicionar —¿o asesinar?— a su misma madre.

—José Revueltas citando a O'Neill (Las evocaciones requeridas)

[..] en el fondo las palabras no son sino el recuerdo de otras palabras, y esta segunda transposición, o tercera o quinta o milésima, de aquel recuerdo esencial tras del que se anda en busca, no es sino el esconderse del vacío, cuyo ocultamiento, sin embargo, es una acción inasible, irrespirable, pues para el vacío no hay escondite ni refugio, ya que él mismo es un exilio, un escapar perpetuo con que el universo trata de saciar su furia por desaparecer.

—José Revueltas. Ezequiel o la matanza de los inocentes (1969)

[..] Él y Yo estamos condenados a verificar cada Quien para sí mismo y con una necesaria y alucinante prolijidad, los modos, las formas, los métodos, las vicisitudes y los detalles concretos y circunstanciados en los que se desenvuelve esta minuciosa tortura que consiste en que no podamos dejarnos de mirar, examinar, analizar Uno al Otro siempre y, de necesidad, con un desesperado cinismo ya sin escapatoria. En estos momentos Él está escribiendo y pensando exactamente con las mismas letras y las mismas palabras, las mismas cosas que Yo digo. Habría acaso una solución de continuidad para el acontecer de estas cosas, por medio de un tercer lector en discordia, pero Él es mi Lector Único y Yo soy su Único Lector.

—José Revueltas (El reojo del yo)

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)
  11. Ver en las tinieblas. Narrativa, ensayo, evocaciones. José Revueltas (07/29/2015 - 09/26/2015)

September 18, 2015

Acerca de la corrupción

Aunque no hay un consenso en su definición, podemos conceder que la corrupción es el abuso del poder con el fin de obtener un beneficio privado, normalmente económico.

No obstante, vivimos en un sistema de producción cuyo objetivo final es exactamente ese: ejercer el poder a mano para obtener beneficios privados.

La linea que separa la corrupción de la actividad económica normal es la delgada y porosa legislación vigente.

Pero la legalidad está dictaminada por la ideología dominante, y además, se retro-alimenta con el sistema de producción en curso: lo que en la antigüedad era un crimen atroz, hoy es la norma, y al revés, lo mismo.

Podríamos recurrir a la filosofía, buscar una ética idealista, que no esté atada al contexto histórico (cosa muy debatible), pero encontraremos que la mayoría de la actividad económica, por más legal que presuma ser, no se ajustará a la ética, sobre todo si es contraria al beneficio privado: business are business.

Esta contradicción tiene su origen, por lo tanto, en el mismo sistema actual de producción, donde el capitalista busca, constantemente, nuevas formas de romper las cadenas que detienen la libre circulación y acumulación de capital. Y si hay que quebrantar la ley, se quebranta. O se liberaliza.

No quiero decir con esto que la corrupción es exclusiva del capitalismo, pero sí digo que combatir la corrupción, dentro de un sistema de producción capitalista, es como el castigo de Sísifo: estamos condenados de llevar una pesada piedra hasta la cima de una montaña, y justo antes de alcanzarla, la piedra rodará hacia abajo. Es decir, es una tarea vana, por su contradicción intrínseca, imposible de solucionar.

La ideología dominante busca quitarle hierro a esta contradicción, argumentando que es responsabilidad del consumidor forzar el comportamiento ético del productor, a través de las leyes de la oferta y la demanda. Sin embargo, el poder que tiene el consumidor, en la práctica, es nulo. Podrá boicotear ciertos productos y limitados comercios, pero a la hora de hacerle frente a la gran industria, a los centros financieros, a los monopolios, corporativos, etcétera, el consumidor final, individualista y aislado, carece de fuerza. Y como decía el viejo barbón, entre dos derechos iguales, la fuerza decide.

Sisyphus por Tiziano, 1549

Sisyphus por Tiziano, 1549

August 30, 2015

El horror

El horror, el infierno de todo lector es la acumulación de material de lectura. Entendiendo por acumulación la adquisición de libros cuando la cola de ejemplares esperando ya es, en sí, extensa.

Quiero ser indulgente conmigo mismo, y me repito, fue la feria del libro, es inevitable. Siempre seguido de una amonestación, ya no compraré más hasta que la cola sea de unos pocos.

Pero hay que leer, y cada día leo menos. Otras cosas han ganado prioridad durante mis días, casi todo justificado con "el trabajo".

Sólo para auto-flagelarme enumeraré los libros que compré en últimas fechas:

  1. Saltaré sobre el fuego - Wistawa Szymborska (tener algo de Szymborska me era apremiante).
  2. Chavs: la demonización de la clase obrera - Owen Jones (lo tenía en lista de pendientes).
  3. Primero como tragedia, después como farsa - Slavoj Zizek (este es un de los libros más importantes de la extensa obra de este filósofo mediático esloveno).
  4. Ubik - Philip K. Dick (no necesito justificar este libro).
  5. Ampliación del campo de batalla - Houellebecq (bien puedo prescindir de este, pero).
  6. Otras inquisiciones - Jorge Luis Borges (títulos de Borges a 3€, no hay excusa).
  7. A la búsqueda del tiempo perdido. Por el camino del Swann - Marcel Proust (¡José Revueltas tiene la culpa! Él dice que Proust es un autor indispensable para quienes aspiran a escribir).
  8. Marx anarquista - Maximilian Rubel y Louis Janover (tengo problemas de identidad, no sé si soy marxista o anarquista. A ver si esto me aclaran las ideas).

Estos son solamente los que compré recientemente. La lista por leer es más larga y cargada de culpa.

Addendum (2015/09/01):

August 23, 2015

Escocia

Whisky is sunlight held together by water

Este verano escapé a Escocia por una semana. Este es el reporte gráfico.

Primero volamos a Londres, donde pasamos la noche en casa de unos amigos (¡gracias!). Al día siguiente, un vuelo a Edimburgo, que salía a las 6 de la mañana, nos depositó en aquellas lejanas tierras.

En Edimburgo también contamos con la generosidad de más amigos (¡gracias!), quienes nos ofrecieron su hogar aún cuando por esos días no estaba en la ciudad. Tanto he recibido que siento una enorme gratitud y misma humildad.

Día 1

Mi primer vista de Edinburgh.

Mi primera vista de Edinburgh (Edimbro'h). Los locales no cesaban en repetirnos lo afortunados que eramos al contar con ese cielo despejado y brillante.

Sir Walter Scott.

Uno de los primeros autores de mi adolescencia fue Walter Scott, con su novela Ivanhoe, tiene uno de los monumentos más descollantes de Edinburgh. También ésta ciudad vio nacer a Arthur Conan Doyle, otro de los escritores que forjaron mi gusto por la lectura.

North Bridge desde Calton Hill.

Nuestra actividad inaugural fue subir el Calton Hill. Desde allí tomé esta imagen del North Bridge.

Día 2

Holyrood Palace.

Subimos a uno de los Salisbury Crags en Holyrood Park y obtuve esta imagen del Holyrood Palace, la residencia oficial de monarquía británica en Escocia.

Holyrood Palace.

Así como también esta vista del Calton Hill desde Holyrood Park.

Edinburgh Castle.

Y el Edinburgh Castle, el cual luego visitamos. Ese recorrido fue el preludio a los discursos bélicos que inundan al turismo en Escocia: guerras contra los vikingos, guerras contra los ingleses, guerras napoleónicas y guerras mundiales.

Día 3

Catedral de Dunkel.

Al tercer día nos dirigimos al norte, a Dunkeld.

El campo de batalla de Culloden.

Muy cerca de Inverness está el campo de batalla de Culloden. Dicha batalla fue la que decidió el destino de Escocia como parte del Reino Unido, al derrotar el gobierno británico a los Jacobitas, quienes querían restituir a la dinastía de los Estuardos. Como resultado directo, el sistema de clanes fue desmantelado, prohibido el kilt, así como la lengua escocesa y welsh.

Loch Ness.

Después de comer dimos una vuelta en barco sobre el archi-famoso Loch Ness. Y no, no vimos a Nessie. Lo que sí me sorprendió fue la oscuridad de sus aguas, de un negro charol que reflejaban el paisaje con tremenda claridad.

Día 4

Paisaje matutino.

En nuestro camino a la isla de Skye, tuvimos que detenernos para contemplar estos parajes. Es impresionante como el agua refleja lo que la neblina no nos permite ver.

Castillo de Eilean Donan.

Otra parada obligada fue el castillo de Eilean Donan. El castillo original, que data desde el siglo XIV, fue destruido por el gobierno británico durante la revuelta de los Jacobitas y reconstruido principios del siglo XX. El castillo aparece en muchas películas, con mayor relevancia en la película de Highlander.

Sgùr nan Gillean.

Finalmente llegamos a la isla de Skye, para encontrarnos con las imponentes Cuillins, una cadena de montañas rocosas. La montaña de la foto se llama, en idioma escocés, Sgùr nan Gillean.

Creag an Fhèilidh.

Paramos en el Creag an Fhèilidh, o la Kilt Rock.

Duntulm Castle.

Por la tarde nos detuvimos en la ruinas del castillo de Duntulm, que fuera la fortaleza del clan MacDonalds de Sleat antes de ser abandonada por estos.

Día 5

The Great Glen.

Salimos de la isla de Skye y nos dirigimos hacia el sur por el Gran Glen.

Glen Coe.

Pasamos por el Glen Coe, cerca del Ben Nevis, que la mayor elevación del Reino Unido.

Día 6

Tumba de Adam Smith.

Regresamos a Edinburgh y visitamos algunos lugares pendientes, como la tumba de Adam Smith, en el Canongate Kirkyard, a quién debía presentar mis exequias.

Día 7

Monumento a Wallace.

Fuimos a Stirling, donde subí al Monumento a Sir William Wallace.

Cardo de Escocia.

Durante la subida al Monumento, me dio más gusto toparme con los cardos, un símbolo nacional escocés.

Día 8

Castillo de Stirling.

En nuestro último día caminamos hacia el Castillo de Stirling.

Piedra de decapitación.

Finalmente di un paseo por el Mote Hill, hasta llegar a la Piedra de Decapitación, que se supone fue usada para la pena capital durante el siglo XV. Aún es posible observar las marcas del hacha en ella.

Y el viaje llegó a su fin. Escocia. Y como diría el poeta escocés del siglo XVIII, Robert Burns: but minds me o' my Jean.

Of a' the airts the wind can blaw,
I dearly like the west,
For there the bonnie lassie lives,
The lassie I lo'e best:
There wild woods grow, and rivers row,
And monie a hill between;
But day and night may fancy's flight
Is ever wi' my Jean.
I see her in the dewy flowers,
I see her sweet and fair:
I hear her in the tunefu' birds,
I hear her charm the air:
There's not a bonnie flower that springs
By fountain, shaw, or green;
There's not a bonnie bird that sings,
But minds me o' my Jean.

August 08, 2015

Fragmento de «El apando»

Estoy leyendo una antología de José Revueltas y quiero compartirles un fragmento del cuento que estoy leyendo ahora: «El apando». Lo hago para decirles que Revueltas es capaz de poner palabras a mis pesadillas:

[…] pues por eso lo apodaban El Carajo, ya que valía un reverendo carajo para todo, no servía para un carajo, con su ojo tuerto, la pierna tullida y los temblores con que se arrastraba de aquí para allá, sin dignidad, famoso en toda la Preventiva por la costumbre que tenía de cortarse las venas cada vez que estaba en el apando, los antebrazos cubiertos de cicatrices escalonadas una tras de otra igual que en el diapasón de una guitarra, como si estuviera desesperado en absoluto —pero no, pues nunca se mataba—, abandonado hasta lo último, hundido, siempre en el límite, sin importarle nada de su persona, de su cuerpo que parecía no pertenecerle, pero del que disfrutaba, se resguardaba, se escondía, apropiándoselo encarnizadamente, con el más apremiante y ansioso de los fervores, cuando lograba poseerlo, meterse en él, acostarse en su abismo, al fondo, inundado de una felicidad viscosa y tibia, meterse dentro de su propia caja corporal, con la droga como un ángel blanco y sin rostro que lo conduciría de la mano a través de los ríos de la sangre, igual que si recorriera un largo palacio sin habitaciones sin ecos. La maldita y desgraciada madre que lo había parido […] Con todo, la madre iba a visitarlo, existía, a pesar de lo inconcebible que resultaba su existencia. Durante las visitas en la sala de defensores […] la madre de El Carajo, asombrosamente tan fea como su hijo, con la huella de un navajazo que le iba de la ceja a la punta del mentón, permanecía con la vista baja y obstinada, sin mirarlo a él ni a ninguna otra parte que no fuese el suelo, la actitud cargada de rencor, reproches y remordimientos, Dios sabe en qué circunstancias sórdidas y abyectas se habría ayuntado, y con quién, para engendrarlo, y acaso el recuerdo de aquel hecho distante y tétrico la atormenta cada vez. La cosa era que de cuando en cuando lanzaba un suspiro espeso y ronco. "La culpa no es de nadien, más que mía, por haberte tenido". […]

July 28, 2015

Aínda que as follas sexan moitas, a raíz é só unha

Merqueí o libro cando no obradoiro de Pedro Ramos lemos "A lingua das bolboretas". E pareceume doado. Ísto animoume a ler o libro enteiro, pero con o primeiro conto desincheime: non entendín nada. A miña comprensión do galego estaba ainda lonxe de ser bo.

E pasaron os anos. Pero non baleiros. Integreime ao grupo de Dores Tembrás e o meu contacto coa lingua galega volveuse maís habitual, ainda máis co galego literario e poético.

Este fin de semana, mentres procuraba unha nova lectura, topeime co libro no estante. Abrino, comencé a ler o primer conto, e entendino! E non o soltei hata hoxe, que o terminei.

Gustoume, pero o que máis gocei foi ler e entender, como un neno.

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)
  10. Que me queres, amor? Manuel Rivas (07/23/2015 - 07/28/2015)

July 23, 2015

Lectura de verano

Es verano, después del fin de temporada de Game of Thrones, es duro: sol, playa y el maldito mono por las sub-tramas de la serie.

El año pasado ocurrió lo mismo y leí el primer libro. Este año repetí la dosis.

Y aunque rechace el post-modernismo, esto es como una adicción.

  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). Federico Engels (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)
  9. A Clash of Kings. George R. R. Martin. (06/25/2015 - 07/23/2015)

June 24, 2015

Maestros del Haiku

Tintes del cielo
Esta primera
aproximación Haiku
toca mi alma
Tan difícil es
desprenderse de este yo
para ser todo
  1. Poesía en movimiento. Octavio Paz, et all. (10/14/2014 - 01/14/2015)
  2. Los condenados de la tierra. Frantz Fanon. (12/16/2014 - 01/15/2015)
  3. Tres mujeres. Sylvia Plath. (01/15/2015 - 01/18/2015)
  4. Ararat. Louise Glück (01/19/2015 - 02/15/2015)
  5. Celebración. Gonzalo Hermo (03/10/2015 - 03/21/2015)
  6. La Palabra de la Reforma en la Republica de las Letras. Ignacio Ramírez (01/19/2015 - 05/17/2015)
  7. Anti-Dühring o la revolución de la ciencia de Eugenio Dühring (introducción al estudio del socialismo). (01/19/2015 - 06/14/2015)
  8. Tintes del cielo. Natsume Sōseki. (06/14/2015 - 06/24/2015)